- Ahora sabemos que los inmigrantes ilegales entrados en Ceuta están empezando a cruzar el estrecho y llegar a la península. Exactamente lo que temían y denunciaban Meloni y Frederiksen
Comprendo que el título de esta columna puede hacer pensar que voy a hablar de la menguante militancia del PSOE, que no es una cuestión menor. Si yo fuera militante de ese partido estaría denunciando al secretario general por su catastrófica gestión interna. Lo normal, cuando estás en el poder, es que la militancia crezca, no que mengüe. Pero de quien quiero hablar hoy es de los socialistas europeos.
El Partido Socialista Europeo ha sido tradicionalmente una de las dos principales patas sobre las que se asienta el proyecto europeo. La otra, claro, es el Partido Popular Europeo. Pero el poder de los socialistas europeos está en franca regresión. Hoy en día sólo cuatro de los veintisiete jefes de gobierno de la Unión son socialistas. Además de Pedro Sánchez están Mette Frederiksen en Dinamarca, Robert Abela en Malta y desde hace un mes Mindaugas Sinkevičius en Lituania. No es gran cosa. Y ahora están a la gresca.
De los cuatro partidos que tienen un jefe de gobierno, los dos más importantes son el PSOE y el Partido Socialdemócrata danés. Y ya sabemos el choque frontal que han tenido Fredriksen y Sánchez por la cuestión de Ceuta. La danesa lleva muchos años haciendo una política firme contra la inmigración ilegal. Y por lo tanto tiene una visión idéntica a la de Giorgia Meloni en cuanto al espacio Schengen. Uno pertenece a él si es capaz de defender sus propias fronteras. Y eso es un principio que está suscrito por todos los miembros, sean de izquierda o de derecha.
La pobreza de los socialistas en Europa es tal que han tenido que sacar a un eurodiputado socialista español, Javier López, y al responsable de Exteriores del Partito Democratico de Italia, Peppe Provenzano, para que escriban protestando al presidente del Partido Socialista Europeo, Stefan Löfven. Sospecho que eso no es más que fuegos de artificio porque cualquiera entiende que Javier López está a las órdenes de Pedro Sánchez y Peppe Provenzano está contra toda política promovida por Giorgia Meloni.
Pero esto también demuestra que Sánchez está cada vez más solo en Europa donde la importancia del PSOE como segundo partido del PSE en el Parlamento Europeo, solo superado en un escaño por los socialistas italianos, le dio mucha interlocución a él en el pasado con las instituciones. Pero por sus propios actos está perdiendo esa posición privilegiada.
Ahora sabemos que los inmigrantes ilegales entrados en Ceuta están empezando a cruzar el Estrecho y llegar a la península. Exactamente lo que temían y denunciaban Meloni y Frederiksen. Y por eso ha salido el portavoz de la Comisión Europea sobre Asuntos Internos, Markus Lammert, y ha insistido al Gobierno español que el derecho de la Unión Europea contempla la devolución de todos los inmigrantes que permanecen ilegalmente en Ceuta, incluidos los menores no acompañados.
Sánchez no va a poder escudarse en Europa para justificar la no devolución de los inmigrantes ilegales. Ni la Comisión ni sus compañeros de filas le apoyan ya. Entre otras cosas porque mientras la inmigración ilegal en el Mediterráneo Central (Italia) disminuye, en el Mediterráneo Occidental (España) crece.