Del blog de Javier Elorrieta

No sé cómo nadie puede dudar de la voluntad del Sanchismo para ejecutar el pucherazo.
De hecho en pequeñas parcelas lo ha hecho. Cuando uno repasa la insistencia constante que Pedro Sánchez llamaba a usar el voto por correo en las anteriores generales, donde tenía incrustada parte sustancial de la cloaca de Leire Díez, era motivo para sospecharlo. Y  posteriormente lo ha hecho, con el sector diplomático, incrustando no diplomáticos, sino militantes chuscos en la administración de Exteriores.
El Sanchismo es la mayor expresión de delincuencia política más asentada en España. Increíblemente el subjetivismo afectivo partidista, altera anómalamente la percepción de la realidad de las consecuencias nefastas de una gestión política, que muestra que no haya un sólo parámetro comparativo mejor que hace 20 años en España.
Pero ciertamente se ha llegado a una situación kafkiana. El relato, consigue, en contra de la lógica, que mate al dato, en una gran parte de la opinión pública.
¿Cómo es posible el hecho de ayer, que los invasores de Ceuta aplaudan al Ministro de Interior de España, Marlaska. Y los invadidos muestren su rechazo? Y pidan su dimisión.
No conozco nada tan groseramente demencial en tiempos recientes.
Lean el artículo de Agustín Valladolid y la ruptura de amistad .
Del que hemos votado diferente en nuestra vida carecemos. En honor a ser honestos con la realidad política.