Adolfo Garrido-El Debate

  • Los documentos desclasificados prueban que el CNI avisó a Gobierno, Policía, Guardia Civil, y también a la Inteligencia marroquí
  • El CNI constató que Marruecos sabe controlar sus fronteras cuando quiere: lo demostró en 2024 y no lo hizo el 30 de julio

El miércoles La Moncloa amaneció con una agenda definida para mantener el relato de la crisis de Ceuta bajo control. Y anocheció con la estrategia del Gobierno hecha trizas. Tras el habitual rifirrafe con el líder de la oposición en el pleno de control del Congreso, el presidente Pedro Sánchez se dirigió a una cómoda entrevista en TVE en la que ya dejó caer que es preciso mejorar la capacidad de los servicios de Inteligencia en el «mundo digital» para disponer de mayor anticipación y prevención en situaciones como la crisis de Ceuta. Tras abonar el terreno, el siguiente paso era proceder a la desclasificación material de los 40 documentos que, según el Ejecutivo, demostraban que el CNI no avisó de la entrada masiva. La publicación en el portal web de Moncloa estaba prevista a las 13 horas. Sin embargo, 20 minutos después de la hora prevista se informa de que la desclasificación será a las 17h. Llegado ese momento, se envía un nuevo mensaje a los periodistas: «No infarten. Llevamos unos minutos de retraso». Sobre las 17.12 aproximadamente se lleva a cabo la esperada publicación.

Poco después, comienzan a caer las primeras alertas de los medios de comunicación. El Debate: «Los documentos desclasificados prueban que el CNI avisó a Gobierno, Policía, Guardia Civil, y también a la Inteligencia marroquí»; El país: «EI CNI avisó a Delegación del Gobierno, Guardia Civil y Rabat de convocatorias «para asalto por valla y mar» en Ceuta»; El mundo: «El CNI alertó el día previo al asalto a Ceuta al Gobierno y también a Marruecos»; Efe: «El CNI alertó de los llamamientos en redes un día antes de la entrada masiva en Ceuta»; Europa Press: «El CNI avisó a Delegación del Gobierno en Ceuta por WhatsApp el día 29 de un llamamiento en redes para un asalto»; Cadena Ser: «El CNI avisó al servicio secreto marroquí de la entrada masiva a Ceuta que se orquestaba en redes»; El Periódico de Cataluña: «El CNI advirtió un día antes a la inteligencia marroquí de los planes para la entrada masiva a Ceuta»; TVE: «El CNI alertó el 29 de julio al Gobierno y a Marruecos de un asalto por mar y tierra a Ceuta al día siguiente»…

El Gobierno no contó con que los medios de comunicación iban a publicar lo que decían los documentos, y no lo que el Gobierno decía que dicen. El efecto es devastador para la estrategia monclovita. A medida que se conocen los detalles, cualquier ciudadano puede comprobar que la secuencia se corresponde con la versión expuesta por la ministra de Defensa, Margarita Robles, en sede parlamentaria. Y choca con la defendida a capa y espada por el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, con el aval del propio Pedro Sánchez. A medida que pasa el tiempo y los medios de comunicación de toda España se hacen eco de los avisos del CNI anteriores a la avalancha migratoria, el desconcierto se instala en los responsables del aparato gubernamental de comunicación. Las primeras reacciones políticas saltan a las redes sociales. A las 18 horas el PP ya culpa al Gobierno de la «invasión» en Ceuta porque estaban avisados por los informes.

Chapucera respuesta

Desde Moncloa la consigna está clara: negar la evidencia. Se improvisa entonces una chapucera respuesta y se difunde un mensaje atribuido a «fuentes de Moncloa». Básicamente, el Gobierno obvia las pruebas que él mismo acaba de dar a conocer y lanza una primera carga contra el CNI. «Las comunicaciones del CNI del 29 de julio nunca alertaron de una llegada masiva…» «…Prueba de ello es que el propio CNI no emitió ninguna alerta formal»… «. »En ningún momento el CNI envió un aviso o alerta formal a su cadena de mando ni a miembro alguno del Ejecutivo por ninguna vía«… » «Un organismo que cree que al día siguiente va a producirse una entrada masiva no se limita a mandar un WhatsApp ambiguo a un cargo menor: lo eleva. Esa es su responsabilidad y su competencia»…

El ministro de Exteriores es el primero en reaccionar desde Bruselas, donde Albares reitera que «no le constan» informaciones previas a la entrada masiva en Ceuta. El ministro Puente tampoco tarda en aparecer en X, donde afirma: «Estoy alucinando con las interpretaciones sesgadas, de trazo grueso y bastante poco serias que se están haciendo de la documentación desclasificada por el Gobierno en relación con Ceuta…».

Pero lo peor está por llegar. La Secretaría de Estado de Comunicación, en una actuación inédita, difunde un mensaje atribuido a «fuentes del CNI» en el que se asegura textualmente: «La desclasificación evidencia que el CNI emitió información sobre una campaña en redes sociales que llamaba al asalto a la valla de Ceuta, si bien no anticipó la magnitud y naturaleza de lo que terminó ocurriendo el día 30, al ser un fenómeno inusual que no se corresponde con las crisis migratorias conocidas hasta la fecha». La maniobra es tan zafia que apenas tiene recorrido. Pero revela un enorme desprecio por la profesionalidad de miles de trabajadores anónimos del Centro que luchan a diario por la seguridad de España.

Malestar en el Centro

En este sentido, en el seno del Centro existe cierto malestar por la atribución exclusiva de responsabilidades sobre los avisos de la llegada masiva. Fuentes del CNI señalan que fueron la única entidad que alertó oportunamente a los organismos competentes y se sienten molestos por el hecho de que solo se les pida explicaciones a ellos y no a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No entienden que desde la Delegación del Gobierno no se actuara al recibir los mensajes ni tampoco comprenden la respuesta que recibieron de la Guardia Civil, que tiene la competencia en el control de fronteras, informa Efe. En el Centro se sienten satisfechos del trabajo realizado durante esta crisis migratoria aunque las fuentes admiten que siempre se puede hacer mejor.

Pero la desclasificación ha tenido otro efecto inmediato. La juez de la Audiencia Nacional que investiga la avalancha de inmigrantes a Ceuta, María Tardón, ha dictado una providencia para incorporar a la causa los informes desclasificados por el Gobierno, y se los ha reclamado al Ministerio de Justicia. Ahora, más de uno en el Gobierno teme haberse disparado en el pie al confundir relato político con hechos acreditados.