- El Debate accede en exclusiva al borrador de la intervención que hará en las próximas horas el líder socialista
Pedro Sánchez pedirá hoy disculpas a los españoles en una comparecencia con preguntas prevista para las 10.30 de la mañana en la Puerta del Sol, junto al monumento del Oso y el Madroño destrozado por los vándalos durante varios días de «okupación» revertida por la Policía Nacional de madrugada.
A continuación, anunciará la convocatoria inmediata de Elecciones Generales, el domingo 29 de noviembre, y renunciará mediante decreto a alterar el censo electoral con la llamada Ley de Nietos, congelando en el momento los procesos de nacionalización y suspendiendo con efecto retroactivo la concesión del derecho al voto de los nuevos españoles que no puedan verificar, en el plazo de dos días, haber estado en España en los dos últimos años y haber intentado conseguir el DNI antes de la aprobación de la normativa por la que se colaron.
Para completar el catálogo de medidas destinadas a tranquilizar a la sociedad y garantizar un proceso democrático limpio y transparente, destituirá esta misma tarde al presidente de RTVE y a su Consejo de Administración, incorporando como observador de la nueva programación del ente público a un editor de la BBC de los años 80. Por último, y sin descartar nuevas medidas en las próximas horas, suspenderá los acuerdos conocidos y ocultos con Bildu, Junts y ERC y exigirá la dimisión del presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde Pumpido, y de todos los vocales del organismo que hayan militado en el PSOE o colaborado con él de manera directa en las últimas dos décadas.
Fuentes cercanas al líder socialista aseguran que no descarta disculparse también por la condena a su hermano y el procesamiento a su esposa y que, antes de pedir indulgencia para ambos, reconocerá su improcedente comportamiento y lo achacará a un periodo de enajenación transitoria fruto de su cercanía al poder que les llevó a caer en los bajos fondos del nepotismo y la caradura, de los que intentan ahora salir con humildad y discreción.
Por último, Sánchez renunciará a volver a encabezar al PSOE, se ofrecerá a ayudar a la Justicia en cuantos casos de corrupción aparezca concernido y explicará, en una última sesión en el Congreso de los Diputados antes de dimitir, la naturaleza de su relación con José Luis Rodríguez Zapatero, con el chavismo y con los regímenes de China y de Marruecos, objeto de todo tipo de especulaciones en los últimos años.
Desde el entorno de Sánchez se asegura a este periódico que, aunque el trance va a ser duro, el presidente socialista siente «alivio» por esta decisión y que prefiere enfrentarse de una vez a las consecuencias de sus decisiones durante ocho años que a la incertidumbre de que, con un inmenso enfrentamiento social en España, le acaben pillando en paños menores en cualquier momento.
El PSOE baraja celebrar un Congreso Federal Extraordinario para disolverse en su actual denominación como acto de contrición por el silencio de todos estos años y, en todo caso, refundarse con otras siglas y otras caras, a pesar de la resistencia que ya han expresado Óscar Puente y Óscar López, convencidos de que es mejor dirimir los nuevos liderazgos con un duelo a machete entre ambos en una taberna de Valladolid.
Sánchez no teme acabar condenado y preso y, según quienes mejor le conocen, está dispuesto a pagar la factura que se considere oportuno, a la espera de que su buen comportamiento le permita acceder en su día a beneficios penitenciarios mucho antes que a los presos de ETA a los que él mismo, por indicación de Arnaldo Otegi, ha venido ayudando en los últimos años.
Para terminar la importante jornada, Sánchez se comprometerá a no utilizar el Falcon antes de la cita electoral y desplazará a Ceuta a todos los agentes de seguridad ahora a su servicio, convencido de que su movilización a la ciudad invadida será suficiente para revertir la
Situación, situación. Y ahora, sigamos soñando.