
Los secretarios de CCOO y UGT son una pareja de baile con un puntito extravagante: acaban de sumarse a una huelga general que ya les había convocado otra cuadrilla surrealista, el sindicato de inquilinas. Este par nunca le declaró una huelga general a los dos últimos presidentes socialistas. El gran Parmenio lo explicó hace unos años en mi blog: «El silencio sindical es símbolo de buena crianza. No es de buena educación hablar con la boca llena».
Naturalmente, su primera huelga general no ha sido declarada contra el Gobierno, sino contra la oposición. Con el socialismo siempre han sido así las cosas. El principal socio externo de Sánchez es EH Bildu, la secuela de ETA. Y tal como cuento en mi columna. ETA era la única banda terrorista del mundo que tenía como objetivo preferente de sus atentados a la oposición y no al Gobierno.
Alvaro Nieto escribe en The Objective una pieza interesante ya desde el título: ‘Gracias, Maricarmen’: “Desde Moncloa creen que esa ola antidesahucios les puede favorecer en unas elecciones, porque ha activado a su propio electorado con un tema muy sensible. No obstante, va a ser complicado que el PSOE salga vivo del 29 de noviembre por mucha demagogia que nos ponga encima de la mesa”.
El título está justificado en el remate: “Muchas gracias, Maricarmen, por abrir la caja de Pandora, por desatar un efecto mariposa que ha puesto punto final a la legislatura más negra de nuestra historia”.
En sus últimas comparecencias https://santiagonzalez.wordpress.com/wp-admin/profile.php, Pedro Sánchez se ha procurado unos atuendos en distintos tonos de gris, en detrimento del usual azul marino, como señalaba pertinentemente en mi blog Taby von Tabarnia.
Hemos comentado en más de una ocasión el vicio de lenguaje de Sánchez y los suyos al referirse a los ‘fondos buitre’, expresión más bien tabernaria que usan muy desprejuiciadamente desde el presidente al último de sus 22, a esa ministra espuria que tiene presidiendo en Congreso de los Diputados y que han llegado a colar en el Boletín Oficial del Estado. “Me gusta ser traidor a los fondos buitre”, dijo Pedro Sánchez antes de la derrota por el Congreso de sus dos decretos Maricarmen.
En el concepto de fondos buitre incluyen como ya tengo escrito los fondos de los fondos de pensiones de los países desarrollados y fondos de inversión de muy variada naturaleza. Entre estos hay uno al que llaman por su nombre: Blackstone, una antonomasia que no se cae de la boca de las panchitas de Podemos. Lo cuenta Carlos Segovia en un detallado artículo en El Mundo.
Y ahora resulta que Blackstone, a través de su filial Aliseda ha firmado un contrato con la Sareb, el banco malo del Gobierno por valor de 52,4 millones de euros. Otro fondo buitre adquirió por 200 millones de euros el complejo administrativo que el Ministerio de Hacienda tenía en la calle María Molina, según cuenta The Objective. Al comprador se le exigió una mordida del 3% para un primo de la ministra Montero, Marichús, no Irene. Cuenta El Español que Pedro Sánchez pactó en julio de 2021 la Ley de Vivienda con Pablo Iglesias y a las 24 horas viajó a EEYY para dar garantías a Blackstone, Blackrock y otros de su especie, a los que invitó a venir a España, prometiéndoles que la Ley de Vivienda no les iba a afectar. El Español ilustra la información con una foto de Pedro Sánchez departiendo amablemente con Larry Fink, presidente y CEO de BlackRock. No es lo más preocupante que este hombre haya visto subvencionada su carrera, y algunas de las viviendas en las que ha residido por los dineros que las prójimas de su suegro le ganaban con el sudor de su frente, admíteme la metáfora. Lo que cabrea es que se disfrace de Maria Goretti cada vez que se le presenta la ocasión.
Blacktone ha comprado el 50% de Urbaser por 2.800 millones y construye en Zaragoza un. Centro de datos por más de 13.000 millones. El último informe anual de este fondo buitre destaca que la construcción de vivienda en España ha caído de las 714.000 viviendas que se construían entre 2003-2007 hasta una sexta parte, 118.000, lo que unido al aumento de la población de cinco millones en los próximos años harán que los precios resistan. Lo que veníamos diciendo: disminución de la oferta y aumento de la demanda, encarecimiento seguro.