Editorial-El Correo

  • Los partidos, que parten con ambiciones muy dispares, están obligados a que la campaña no empeore el desapego hacia la política y a evitar los dramatismos
Un 29-N con expectativas desiguales

La carrera hacia las elecciones anticipadas al 29 de noviembre por el presidente Pedro Sánchez ha comenzado con tal electricidad que, en realidad, todos los partidos se han activado como si la campaña oficial, para la que falta un mes, ya estuviera en marcha y, por desgracia, con el mismo tono bronco con que se ha desarrollado una de las legislaturas más convulsas.

Pero aunque el conjunto de siglas que aspiran a tener asiento en las Cortes estén ya movilizadas, no todas lo hacen de la misma manera ni con las mismas expectativas. Las cuitas de las fuerzas a la izquierda del PSOE -ese Frente Amplio que busca coger el testigo de Sumar sin haber cerrado aún ni su configuración ni su cabeza de lista- y la exploración de un pacto de no competencia entre ERC y Podemos auspiciado por el protagonismo de Gabriel Rufián evidencia la incertidumbre que pende sobre un espacio político en riesgo de quedar acogotado por el auge de PP y Vox y la acumulación del voto útil progresista en torno al PSOE.

Es una de las variables de las que deja constancia la encuesta de intención de voto, elaborada por GAD3, que publica hoy este periódico. Un sondeo que perfila una precampaña en la que las dos formaciones de la derecha parten con la convicción de la mayor parte de los encuestados de que ambas conforman la alternativa de Gobierno más factible y situadas, con los 133 escaños atribuidos a los de Alberto Núñez Feijóo y los 65 a Santiago Abascal, en una hegemonía de 198 diputados que desbordaría la mayoría absoluta. Un empuje que apunta a cambio de ciclo, pero que deberá pasar el examen de las urnas que medirá también los equilibrios entre la institucionalidad de los populares y las posiciones más radicales de los voxistas.

Sánchez, que pretende convertir el 29-N en un ‘más difícil todavía’ con la vivienda como nueva bandera, afronta la confrontación electoral, según el trabajo de campo de GAD3, con una previsión de 107 escaños que, de confirmarse, ratificaría que el presidente ha sido incapaz, en sus años de mandato en Ferraz y en Moncloa, de reconstruir el PSOE como el partido de amplias mayorías que fue. El mapa final de estas generales lo delineará la ciudadanía con su voto.

Pero en el tránsito hacia las urnas, es exigible que los partidos actúen con transparencia y no se enreden en disputas intestinas; que se cuiden de que la campaña no empeore el desapego hacia la política -es sintomático que ningún líder apruebe en el sondeo-; y que se despoje a este 29-N de dramatismos que en nada favorecen el contraste razonado de mensajes y programas.