Guillermo Garabito-El Español
  • El sanchismo reventó por las costuras el 30 de julio de 2026, cuando Marruecos invadió Ceuta.

Todos los regímenes caen igual: un día todo amanece normal y al siguiente nada se sostiene. Colapsa la estructura y deja un silencio inusual.

Ocurre de repente. La paciencia de la gente, los muros y las atrocidades…

Incluso los que toleraban el régimen dudan de sí mismos y de cómo han podido vivir así, como si por las grietas estructurales entrara de nuevo la conciencia.

El sanchismo reventó por las costuras el 30 de julio de 2026 cuando Marruecos invadió Ceuta.

A Ceuta le cabían 80.000 invasores y a Pedro Sánchez, contra todo pronóstico, no.

Desde entonces el PSOE es un perro flaco en el que no encuentra hueco una pulga más.

«El presidente del Gobierno tiene que ser una persona decente. Y usted no lo es». Nunca un bumerán había vuelto con tanta fuerza, nunca nadie escribió su epitafio con tal exactitud. El día que le dijo aquello Pedro a Mariano, pocos entendimos que estaba hablando de sí mismo.

Desde entonces lleva evitando mirarse a sí mismo como el protagonista de la novela de Oscar Wilde.

Ahora que hemos visto su retrato, demacrado, resulta que más que un cuadro era la pintura de toda una época, como Las meninas, pero pintadas por Goya en su época negra. En el lienzo: su hermano condenado, su mujer imputada, sus amigos en la cárcel o en el banquillo y sobrinas…

Sobrinas para todos, sobrinas por meninas y al fondo, entre los claroscuros, una banda de sicarios mientras alguien les encarga el trabajito de deshacerse de un juez.

En la esquina, junto al techo, una cámara de seguridad puesta por Marruecos y otra por los chinos en la Sauna Adán y Koldo de valido y unas maletas recién llegadas de Barajas y los cien mil nietos de San Luis.

El PSOE es un retrato de la época más baja que vieron los siglos. Los que vinieron a luchar hace ocho años contra la corrupción se han corrompido tan rápido que, mire donde mire el ciudadano, estalla un nuevo caso, una nueva bajeza.

Vinieron a hacer la revolución y ahora sabemos que no había revolución, sólo nepotismo, mil doscientos asesores y buques marroquíes invadiendo Ceuta para que a ellos no les movieran el sillón.

El sanchismo consistió en una huida hacia adelante constante desde las primarias que amañó.

Ahora el PSOE ha colapsado y habrá que esperar para saber si España con él.