Habían pasado más de veinte minutos del accidente en Urda cuando Pedro Sánchez colgó un tuit en su cuenta de X que, aun en plan caritativo, solo se puede calificar de extemporáneo: “Hay muchos motivos para ser optimista en este país. Respondamos a los haters con datos, inteligencia y humor. Os dejo mi conversación con Ángela Henche y Albanta San Román sobre feminismo, jóvenes, vivienda, Inteligencia Artificial y muchas otras cosas en keepitcutre”. Esto solo se puede entender si consideramos que el presidente no es informado de las tragedias en tiempo real o que le retrasan un poco las malas noticias para no estropearle el numerito. Contaba yo en mi columna de The Objective que eso le pasó también a Zapatero, un día que había ido con Sonsoles a ver una ópera de ‘La Fura dels Baus’, aquel día, 16 de julio de 2005, se desató un incendio en la provincia de Guadalajara en el que perdieron la vida once bomberos. El presidente de Castilla-La Mancha, José Mª Barreda tuvo noticia de ello al punto, pero a Zapatero nadie le informó hasta cuatro horas más tarde, no era cosa de arruinarle la ópera.

Luis reprodujo una frase de Óscar Puente: “La incidencia ha ocurrido entre Mora y Orgaz y Urda, (él dijo Urta repetidamente) entre un tren de Renfe y otro de la compañía Iryo, que cubría el trayecto Madrid-Sevilla”. La incidencia, “Menudo miserable” calificaba Luis `por el uso del sustantivo. En esto también tenía Sánchez parecido precedente en Zapatero, tras el atentado de ETA en el aeropuerto de Barajas al calificar la muerte de dos ecuatorianos, como «un accidente». Lo hizo durante la III Conferencia de Presidentes, en Madrid.: «Y dado que hace muy pocos días hemos tenido un accidente, un trágico atentado terrorista en el aeropuerto de Barajas de la Comunidad de Madrid, quería proponeros que mostráramos nuestra enérgica condena, nuestra repulsa más intensa, y que mostremos nuestra profunda solidaridad con las víctimas del atentado, especialmente con todo el pueblo ecuatoriano».

El presapiens apuntó hacia el fallo humano en flagrante contradicción con el hecho de que el fundamento del sistema de prevención es precisamente detectar e impedir el fallo humano. Magister Odolapaca comentaba: “El líder de la oposición asegura que «no es asumible para España» dos accidentes de tren en un mismo año. ¡Ah no, lo ha dicho Pedro Sánchez!”

Irene Montero y su pareja de baile, Gabriel ‘Duroc’ Rufián dieron un recital en la pocilga de Broncano, mejorándole el show en plan escatológico. Irene le sugirió corregir la puntuación a uno de los lances sexuales por los que pregunta el ‘bien pagao’ a todos sus invitados, indicándole que el cunnilingus debería estar puntuado con 1,5 puntos, “porque es muy difícil encontrar a un tío que te coma bien el coño…”.

No voy a especular sobre la posibilidad de que Irene esté acusando de torpeza en el tema al padre de sus hijos, ella sabrá, pero el asunto me ha recordado una entrevista que le hizo otro imbécil de su nivel, un tal Quique Peinado, que transido de admiración le dijo: “Tienes un coño como esta mesa de grande”, a lo que ella respondió entornando los ojitos: “Es un piropo muy bonito”. Sin entrar en aguas más profundas, a uno le parecía una metáfora desmesurada, pero reveladora de que la doña necesita compañeros de juegos muy voraces.

Hoy Salvador Sostres ha escrito una soberbia pieza en ABC sobre La bola negra: ‘Los Javis vuelven a fusilar a Lorca’ en la que describe una temprana y eterna devoción a Lorca que me hermana con él. Está en la misma línea de tu mosqueo con la reducción de tu tocayo a la condición homosexual. “La bola negra es otra vez la España frentista e inculta que sembró de miseria y muerte nuestra histori. Los llamados Javis parecen haber sacado los versos que citan de los envoltorios de una marca cool de preservativos”. Hay que leerlo junto al reportaje que el otro día escribía en El Mundo Fernando Palmero sobre el bisabuelo de Ambrossi y su hermano, víctimas de la represión republicana por falangistas.

Y finalmente dos perlas de hemeroteca, por la boca muere el pez. Juan Velarde rescata un comentario de la tonta de las tetas hace nueve meses, después de la tragedia de Adamuz: “Viajar en tren es seguro, muy seguro. No hagáis caso a ultras, ignorantes o carroñeros. Ya está bien de asustar a la gente”.    El mismo Velarde y Fernando Navarro recuerdan un juicio semejante de Óscar Puente en rueda de prensa el 26 de enero, después de Adamuz: «La probabilidad de que otro accidente de estas características se produzca es muy baja. Bajísima. Tranquilidad».