Luis Ventoso-ABC

  • Lo que le dijo a Casado al oído es cierto: Madrid iría de cráneo con PSOE y Podemos

Los micrófonos abiertos que pillan a los políticos en pelotillas son un clásico, que aporta la singularidad de que nos permite escucharlos diciendo la verdad. En la escuela tradicional del PP les daba por invocar los atributos genitales, desde el mítico «¡manda huevos!» de Federico Trillo ante una farragosa enmienda parlamentaria, hasta los célebres ‘coñazos’ de Aznar y Rajoy. «Mañana tengo el coñazo del desfile [de la Fiesta Nacional], en fin, un planazo», se desahogaba muy a su estilo el viejo Mariano en 2008, sin saber que lo grababan. «Vaya coñazo he soltado», se reía Aznar tras exponer en el Parlamento Europeo sus reformas. Una de las pilladas más memorables fue la de Jordi Sevilla dando clases de economía a Zapatero, donde reconocía que no tenía ni flores, pero que todo se podía arreglar enseñándole lo básico «en dos tardes» (así nos fue cuando llegó el crack de 2008). Sincero estuvo también José ‘Pepe’ Bono cuando siendo presidente del Congreso reconoció que «los del partido propio son unos hijos de puta».

En pleno tomate por las mociones de Ciudadanos, políticos de todos los colores coincidieron en un acto en recuerdo de las víctimas del terrible 11-M. Casado saludó allí a Begoña Villacís, la vicealcaldesa de Madrid por Cs, con un «¿qué tal?». Ella le respondió con honestidad brutal, que diría mi amigo Calamaro: «Como gobiernen PSOE y Podemos la Comunidad nos habéis jodido». Un poco más adelante estaba Inés Arrimadas, que al ver de reojo que se acercaba Casado hizo una cobra, denotando lo tranquila que debe estar su conciencia tras la torpe maniobra que ha auspiciado (o tolerado, pues hay quien sostiene que lo de Murcia se lo presentaron consumado y hubo de aceptarlo so pena de dar una imagen de lideresa de cartón piedra).

A diferencia de Aguado, que ha cometido el error ególatra de sobredimensionar su importancia política, que es mínima, Villacís ha tenido la inteligencia práctica de entender que si se rompen sus acuerdos con el PP no volverá a pisar la moqueta de un despacho. Así que Begoña se ha aprestado a renovar sus votos con Pepito Almeida, en previsión de que el alcalde de Madrid ascienda a Don José con un gran resultado en las próximas municipales. En su respuesta a Casado, Villacís no hizo más que expresar en alto lo que piensan la mayoría de los madrileños: repetir en la Comunidad el circo de Pedro y Pablo en el Gobierno, meter a Podemos en la cocina, empezar a subir impuestos y dar el coñazo -que diría Mariano- con la ingeniería social ‘progresista’, todo eso no sería más que una jodienda para Madrid. La capital de España va como un tiro con un programa de economía abierta y fiscalidad asumible (que tampoco baja). La mayoría de sus vecinos se sienten cómodos con unas políticas liberales, que abogan por la libertad y no hurgan en su vida privada para adoctrinarlos. Y eso es lo que se votará en mayo: seguir respirando o probar a arruinarnos un poco repitiendo en Madrid el glorioso experimento rencoroso-igualitario-chavista para todas y todos.