- Creo que en Andalucía es donde va a comenzar su verdadero calvario y que ya hasta en su propio partido van a comenzar no a ver, que eso lo tienen bien visto, sino a atreverse a poner pie en pared, porque si no lo hacen antes de que se desplome al fin, ya los tienen a todos los demás, enterrados
Si Sánchez piensa que con su postureo de «Sietemachos- anti-Trump», no dudo que, alentado por Tezanos y su recuperado gurú Iván Redondo, va a encontrar el filón de oro que va a darle la vuelta a lo que opinan los españoles, yo creo humildemente que va dado.
A la guerra del Golfo casi nadie por Europa ni por España, le dice sí. Mas bien y claramente, dice que no. Tampoco Trump goza de excesivas simpatías, sino más bien lo contrario, y cada vez provoca más recelos y miedos. A mí muchos, la verdad. Y hasta sus mayores defensores andan calladitos y alguno se malicia que lo que creía ganar lo va a acabar por perder y un poco más.
Pero lo que no hacen los presidentes de los gobiernos europeos es poner en riesgo aún mayor los intereses de sus naciones con baladronadas e impostaciones para erigirse «en líder mundial» de la oposición contra quien ahora preside los EE.UU.
Eso sí lo está haciendo Sánchez. Lo ha convertido en el último clavo para intentar evitar su derrota final en las urnas. Y lo que nos pretende colar es que la consigna de las pancartas del ‘No a la guerra’ lleven implícito un « Sánchez sí» y eso sí que creo que va a ser que no. Tan tontos y olvidadizos, que en ocasiones lo parecemos muchos, no vamos a ser.
Los propios resultados de las elecciones de Castilla y León indican que las gentes saben discernir. La exigua subida en voto y porcentaje del PSOE ha venido únicamente de fagocitar a la extrema izquierda. Por el otro lado eso ha movido entre poco y «ná de ná». El PP es quien más subió, cerca de un 5 %, y solo tal vez pueda achacarse un poco al asunto el que Vox derrapara en esa curva y perdiera velocidad.
Andalucía lo va a terminar de aclarar. Contando incluso con que se llegara a las urnas con la guerra enquistada que empieza a pintar que de una manera u otro puede llegar a resolverse en este mes que acabamos de entrar. Se detecta que lo que se quiere, incluido el propio Trump, es darle alguna salida.
Aquí, no nos dejemos enredar en lo que estamos, es en juzgar lo que Sánchez y este gobierno ha hecho, como lo ha hecho y como pretende seguir destrozando nuestra nación, nuestros derechos, y nuestra dignidad, al tiempo que saquea los bolsillos de quienes trabajan y se esfuerzan y prima a los parásitos a los que mantiene y engorda cada vez más. ¿Vamos a olvidar su pacto con los albaceas de ETA, la liberación y beatificación de sus asesinos y la humillación de sus víctimas?¿Vamos a olvidar la entrega a los separatistas en dinero, derechos e igualdad, de lo que nos roba a todos los demás para seguir manteniéndose en el poder? ¿Vamos a olvidar la inmensa y obscena colada de mierda y corrupción creada desde su encumbramiento y que afecta a la cúpula y mas allegado a él, en su partido y su gobierno y a su más cercano entorno familiar? ¿Vamos a olvidar en que ha dejado lo que fue envidia del mundo, nuestro tren, nuestras carreteras y la ocultación, la mentira y la desidia en mantenimiento y ahora en reparación? ¿Vamos a olvidar su cobardía, ahora en la catástrofe de Adamuz y antes en su huida de Paiporta y aquella miserable frase que siempre le perseguirá: «Si quieren ayuda que la pidan»? ¿Vamos a olvidar cómo ha querido destripar y someter la Justicia a su arbitrariedad personal y cómo ha convertido al Tribunal Constitucional en el lavadero de los delitos más graves y en el blanqueador de quienes fueron condenados por el Tribunal Supremo y quiere que encima les tengamos que pedir perdón?
Yo creo que no. Aún más, creo que en Andalucía es donde va a comenzar su verdadero calvario y que ya hasta en su propio partido van a comenzar no a ver, que eso lo tienen bien visto, sino a atreverse a poner pie en pared, porque si no lo hacen antes de que se desplome al fin, ya los tienen a todos los demás, enterrados.