Juan Carlos Girauta-El Debate
  • Vox sube y seguirá subiendo a través de campañas electorales que su líder agarra, acomete y protagoniza, levantando solo y a pulso los resultados de su partido. Patrón. Los otros líderes nacionales, casi mejor que no se presenten, parecen perjudicar a sus candidatos autonómicos

La identificación de patrones es un buen indicador de la inteligencia. Ayuda a manejar lo complejo, anticiparse, alejar los peligros, reconocer oportunidades, protegerse, proyectarse, tomar ventaja. Tiene que ver con la supervivencia. Sin la capacidad de identificar patrones, nuestro cerebro carecería de sus sorprendentes y fascinantes propiedades. Nos habríamos extinguido. Aunque Dios no reparte los dones de forma igualitaria. La naturaleza nos hace diferentes, por algo será. El caso es que los patrones ya estaban ahí antes de las elecciones de Aragón. Ahora son palmarios. Hasta los menos favorecidos en la rifa evolutiva tienen que verlos.

La extrema izquierda desaparece en su versión más siniestra, violenta y estúpida, pero sigue respirando dentro del PSOE. El aplauso de los terroristas de fuera y de dentro es una mancha que no se van a quitar. Su famoso muro, su corrupción hercúlea, su desprecio al Parlamento y a la Justicia, su falsedad, sus regalos a los enemigos de España, su dependencia de Soros, su insistencia en abrir viejas heridas en España, su papel en Venezuela… todo en el PSOE es destructivo, malvado. Así que la extrema izquierda sigue viva en él. Sin embargo, la podemita, que llegó a superar los setenta escaños en el Congreso, ha muerto. Brindemos.

La socialdemocracia, fenómeno europeo reencarnado, como se sabe, en el PPE, apoyó en Portugal a los viejos propietarios de la etiqueta mientras nosotros mirábamos a Aragón. Patrón. Para cerrar el paso a los partidos patriotas, la familia del PPE y la de los socialistas europeos se tienen que poner de acuerdo. Eso ocurre con naturalidad cotidiana en Bruselas y Estrasburgo, pero se suele esconder en casa. Portugal nos ofrece la imagen: para impedir la presidencia de Ventura, del partido Chega, socio de Vox, los portugueses del PPE han pedido el voto para el candidato socialista. Abrazo de viejas. Periodistas endiosados y caducos, cegados para la nueva era, han empezado a rogar a los socialistas aragoneses que se abstengan para que Azcón no necesite a Vox. Lo que no nos aclaran es si Azcón también debe aprobar los presupuestos con el PSOE. En todo caso, que lo hagan. Venga, a ver.

Vox sube y seguirá subiendo a través de campañas electorales que su líder agarra, acomete y protagoniza, levantando solo y a pulso los resultados de su partido. Patrón. Los otros líderes nacionales, casi mejor que no se presenten; parecen perjudicar a sus candidatos autonómicos. Patrón. Por fin, al PP no le está saliendo bien lo de anticipar elecciones para librarse de Vox. Patrón. Mejor que lo entiendan pronto. Es comprensible que Azcón diga que ha ganado. Es técnicamente cierto. Pero debería detenerse ahí. Consumar su extemporánea autoestimulación añadiendo que «¡ahora tendremos presupuestos!» es completamente absurdo. Si ahora, con dos escaños menos y con Vox doblando su fuerza, va a haber presupuestos, ¿por qué no los hubo antes? Y si lo que quiere decir es que va a dar su brazo a torcer, ¿por qué lo exclama entusiasmado? Misterio.