Isaac Blasco-Vozpópuli
- Aumenta el número de colaboradores que tratan de ganar puntos ante el presidente estadounidense animándole a dar el paso contra Sánchez
“La pregunta no es si habrá sanciones contra España, sino cuándo”. La alta tensión interna detectable en la Casa Blanca por los difusos resultados de la ofensiva contra el régimen de los ayatolás puede descargar sobre este país si el conflicto con Irán se prolonga sin solución de continuidad. Según fuentes cercanas al Gobierno de Washington, la susceptibilidad de Donald Trump por la incertidumbre de una operación ordenada por su voluntad personal contra el criterio de parte de su gabinete y de la cúpula del Pentágono, ha llevado a que en las últimas jornadas pocos sean los decididos a contradecirle. “El presidente nunca ha sido receptivo a las críticas, por muy constructivas que esta fueran, pero ahora solo admite que le den la razón”, comenta una fuente conocedora de la división existente hoy en el núcleo presidencial, más patente a medida que no se acaba de ver una salida a la crisis bélica en Oriente Próximo.
Este clima cada vez más enrarecido en el círculo trumpista es propicio, además, para aquellos que pretenden ganarse el favor del presidente cuando restan poco más de seis meses para las elecciones de medio mandato, donde los cálculos de los republicanos dan por perdida la Cámara de los Representantes y “puede que también el Senado”.