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Buenos días, Laviada admirábilis. ‘Hosanna, Rosana in excelsis’  que en latín viene a decir ‘Sálvanos en las alturas, Rosana’.

Hoy es día de aniversarios: 90 años de la exaltación de Franco a la Jefatura del Estado en la Capitanía General de Burgos, 10 años de la salida de Pedro Sánchez de la Secretaría General expulsado por el Comité Federal y 9 años del referéndum ilegal de los golpistas catalanes.

Es pública y notoria la admiración que me produce Cayetana Álvarez de Toledo en sus interpelaciones de los miércoles. La de ayer a Bolaños creo que es una de las mejores, con una asombrosa capacidad de síntesis. Cuento el final: “Señor Bolaños: toda su política de vivienda cabe en una línea: “El Gobierno le puso un piso a una puta en la plaza de España. ¿Y ahora qué proponen? Dos decretos, dos tazas de cacao, diría la señora Rodríguez. Hundir el alquiler, premiar la ocupación, criminalizar al casero, arrasar la clase media y condenar a los jóvenes a no emanciparse jamás. Ya se lo que viene ahora: ultra, facha, fondo buitre. La izquierda buitre son ustedes: Sobrevuelan el desahucio de una anciana para que los españoles no desahucien a Sánchez. Azuzan a las turbas contra la propiedad, contra la ley, contra el Estado. En Sol y en Ceuta. España necesita un desahucio urgente: el suyo de la Moncloa”.

Uno de los acampados en Sol es el actor Daniel Guzmán, que protagonizó un video de Podemos en favor de los okupas. Pero una cosa es predicar y otra, dar trigo. Poco tiempo después, en mayo de 2023, agredió violentamente a unos okupas que se habían instalado en una casa de su propiedad que estaba vacía. De resultas de este desahucio manu militari, Daniel Guzmán fue condenado por el juzgado de instrucción número 3 de Madrid por haber causado lesiones leves a sus okupas. A este capullo le parece bien. La ocupación siempre que la casa okupada no sea suya.

MI entusiasmo por los valores intelectuales y morales de Ramón Espinar es perfectamente comedido, pero ayer publicaba una opinión sobre Irene Montero que me pareció bien fundamentada a partir de las críticas de Podemos a los decretos Maricarmen, que ellos quieren refundir en uno: “Lo peor de Irene Montero no son los 12 años que lleva en política ni que vaya a por otros 12. Es que hoy posa radical y hace como que el decreto es infumable cuando todos sabemos que, si fuera ministra, sería “histórico” y “nos hemos dejado la piel”. Le da todo igual menos ella”.

El Mundo publica hoy una carta del columnista Pedro Simón a Ariana Harwicz, la escritora judía cancelada en Granada. La compara con Netanyahu. Vamos a contar bobadas. Eso es como si a él lo comparasen con el copiloto del avión que apuñaló al comandante para secuestrar el avión y estrellarlo en Israel. Ariana Harwicz sería uno de los pasajeros que lo redujo y frustró el atentado. Una estupidez, ya digo.

The Objective reproducía una opinión de Alfonso Guerra  que contradice la opinión sanchista al elogiar el decisivo papel de Juan Carlos I en la Transición: “Todo empezó porque el Rey recibió todo el poder de un dictador y decidió que no lo quería. Como nadie quiere decirlo hoy porque cazó un elefante, yo lo digo”.

Pedro Rollán, presidente del Senado llamaba la atención a Félix Bolaños el martes pasado: “le repito que se ciña a la cuestión; para eso tienen ustedes las ruedas de Prensa del Consejo. Aquí se somete usted a control”. “Muy bien hecho, jaleaba Antonio Caño en The Objective. El Gobierno va a las cámaras a responder preguntas, no a soltar mítines”.

Contábamos ayer que los perroflautas acampados en Sol protestaban porque las campanadas del reloj no les dejaban dormir. La Cadena SER contactó con la relojería Losada, encargada del mantenimiento de del reloj del edificio de Correos de la Puyerta del Sol y han señalado que el artefacto suena cada 15 minutos de manera habitual y que no se han alterado los tiempos en los que suena.

Gonzalo Bernardo contaba una anécdota interesante sobre Isabel Rodríguez, el capullito de Abenójar: En principio ella no iba a continuar como ministra porque a Pedro Sánchez no le había convencido su trabajo como responsable de Política Territorial y Portavoz del Gobierno. ¿Por qué cambió de opinión? Porque ella era la política más conocida por los ciudadanos de Castilla-La Mancha, ideal, por tanto, para sustituir a Emiliano Gª Page, pero para hacerlo debía seguir con visibilidad. Decidió darle un ministerio de poca importancia. No estaba preparada para él pero eso no era relevante: El Ministerio de la Vivienda. Así es la política en España. Impresionante”.

Esta es una forma de hacer muy propia de Pedro Sánchez. En análogas circunstancias quiso que Salvador Illa fuera visible para competir por la Presidencia de la Generalidad. Por eso nombró ministro de Sanidad a un filósofo. Y en esto llegó la COVID: 130.000 muertos.