Ramón Pérez-Maura-El Debate
  • Les da exactamente igual que sepamos que mienten. Porque de lo único que se trata es de relegar la trascendencia de la conclusión del juicio de las mascarillas en el que lo que menos ha salido han sido las mascarillas

Es como un meme telefónico. Llueven los problemas sobre este gobierno, la mayoría de los cuales se ha generado a sí mismo, y aparece la crisis del hantavirus de los Andes. Y Sánchez y su equipo lo ven como una bendición, como agua de mayo, como una salvación. ¿Qué necesidad tenía España de aceptar que el barco atracase en un puerto español? Lo intentan presentar como un caso de humanidad y yo siempre estoy a favor de prestar asistencia al necesitado. Pero dentro de un orden. ¿Se acuerdan de los misioneros españoles y el ébola? ¿Cómo fue la que montaron oponiéndose a su repatriación los mismos que ahora quieren que desembarquen en España unos turistas que han pagado hasta 20.000 euros por sus pasajes?

Primero dijeron que no iban a venir a Canarias, después el Gobierno canario se enteró de que venían por los medios de comunicación; dijeron que es un virus de difícil contagio entre humanos y ahora sabemos que es la variante más contagiosa; los ministros de Sanidad y de Política Territorial nos dicen que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ordena a España recibir al barco, pero resulta que la OMS puede hacer peticiones o recomendaciones, pero no puede dar órdenes. Ningún organismo internacional puede tomar resoluciones de obligado cumplimiento, salvo el Consejo de Seguridad de la ONU, con independencia de las muchísimas resoluciones que no se cumplen. En resumen, una vez más este gobierno miente compulsivamente.

Pero les da exactamente igual que sepamos que mienten. Porque de lo único que se trata es de relegar la trascendencia de la conclusión del juicio de las mascarillas, en el que lo que menos ha salido han sido las mascarillas. Si en un juicio teóricamente dedicado a ese caso nos hemos enterado de todo lo que ya sabemos, qué no ocurrirá en los que están por llegar. Y qué nuevas cortinas de humo propagará el Gobierno.

Por supuesto que no había cuestión a la hora de traer de vuelta a España a los españoles que hubiera a bordo del barco. No se puede repetir la vergüenza del ya mencionado caso de los misioneros. Y está muy bien que tengan previstas en el Hospital de la Defensa las condiciones para pasar una cuarentena allí. La ministra de Defensa dice que será voluntaria. Con el riesgo que representa este virus, no sé cómo de voluntario debería ser. El peligro de expansión es enorme. Y de lo que no tengo ninguna duda es de que si yo estuviera en ese barco, me iría al Gómez Ulla a toda velocidad nada más aterrizar en Madrid y me pasaría la cuarentena entera. Considerando que los síntomas pueden tardar hasta seis semanas en aparecer, yo procuraría estar donde con mayor antelación y preparación me puedan atender. Y bajo ningún concepto querría arriesgar a cualquier persona de mi entorno a ser infectada por mí.

La principal conclusión de este caso es que ya podemos ver que a Sánchez ya no le importa ni la vida de los españoles. Hasta eso está dispuesto a arriesgar con tal de intentar tapar los escándalos que le asolan y pueden poner en riesgo su continuidad en el poder. Pedro Sánchez solo tiene una prioridad: Pedro Sánchez.