Otro tonto con boina

El Debate publicaba ayer la noticia de la que se hacían eco todos los medios con un titular que me pareció sugerente: “Sánchez renueva a Broncano en TVE por más de 30 millones, lo que necesita Barbacid para curar el cáncer de páncreas”. A esto ya había respondido el tal Broncano cuando le preguntó el periodista Vito Quiles si el dinero de su programa no estaría mejor empleado en otros usos. El cómico , cuyo rasgo de estilo es preguntar a sus invitados por la frecuencia de sus relaciones sexuales y por el dinero que tienen en el banco respondió entonces: “Las partidas presupuestarias no se transfieren de una cosa a otra. El dinero destinado a cultura no puede ir a investigación médica o emergencias”. Una memez, comenté entonces. Los estudiantes de Ciencias Económicas en los tiempos en que yo las estudié aprendíamos el primer día de clase de Teoría Económica la definición de Economía que daba el profesor Basil J. Moore: “Economía es la ciencia que trata de la asignación de recursos que son escasos y susceptibles de fines alternativos”. En fin, debería entrevistasr al presidente del Gobierno, a su mujer, a su hermano y preguntarles cuánto dindero tienen en el banco y ya de paso, de donde lo sacaron

También El Debate daba cuenta de la actividad internacional del Pedro Sánchez: “El presidente voló el lunes a Dubái para intervenir en un foro sin relevancia en la política internacional, ni apenas representación europea, y se perdió el Consejo de Ministros del martes”. Esto indica que probablemente para el marido de Begoña era más interesante el viaje en Falcon que la asistencia al Consejo de Ministros y no diría yo que no.

Daniel Lacalle lo explicaba  en síntesis: “Sánchez viajó 11.000 kilómetros para asistir a una cumbre con los mandatarios de Botsuana, Burundi, Georgia y Bután”. Periodista Digital lo exponía de manera crítica: “Sánchez recorre 11.000 kilómetros para decir ‘memeces’ a líderes de Botswana, Burundi y Bután mientras España arde en escándalos”.

Es un logro internacional, evidentemente, pero quizá estuviera más justificado el viaje a Botsuana del Emérito el día de la elefanta.

Debo confesar que yo tenía un prejuicio acerca del tenista Novak Djokovic, basado en aquel gesto inadecuado de romper la raqueta contra la pista, frustrado por la derrota.

Sin embargo, su manera de aceptar la victoria de Alcaraz en el Open de Australia y las generosas palabras que les dedicó tanto a él como a Rafa Nadal que asistió a la final me convencieron de que es un tipo estupendo, un caballero y un deportista. Y me pareció un hombre cabal y un padre admirable al declarar: «Soy padre de dos niños de 11 y 8 años, y son los únicos de su clase que no tienen móvil». Es una heroicidad frente a todos los demás padres.

Juan Carlos Cruz escribía en X: “Que Elon Musk llame traidor al presidente de u. país democrát9co no sorprende. Lo verdaderamente alarmante  es que el líder de la noposición loi llama hijode puta, lo acuse de mafioso y de lucrarse con la prostitución y aun así siga al frente de un aprtido que aspira a gobernar”.

Rafael Nácher respondía: “Toda la razón. Porque que el presidente del Gobierno de mi país llame FASCISTAS a más de la mitad de sus ciudadnos simplemente poequ no pinsan como él y no le votan, es algo normal, edificante, recomendable y un ejemplo de tolerancia democrática”.

La Patria Estelar iba al grano en su crítica: “LO que no es normal es que el presidente de un país democrático sea un mafioso, se lucre con la prostitución, gobiene contra su pueblo, contra la voluntad popular, sin división de poderes, transparencia… que sea un traidor. Eso sí que no es normal.”

OK Diario desvela el motivo de la comida en la que fue sorprendida Pilar Alegría con el pertinaz acosador, Francisco  Salazar. El encuentro se produjo a petición de la candidata, podríamos decir que ya fallida, a presidir la Comunidad Autónoma de Aaragón. Y lo llamó para pedirle sopitas: quería que le diera consejos para afrontar la campaña que tenía ya delante. O sea, que mintió cuando dijo que aquel almuerzo había sido un error. Eso, o que Pilarín se equivoca siempre adrede.

Nuevo factor sorpresa en el caso Errejón cuando estaba a punto de comenzar la vista oral contra el zangolotino por agredir sexualmente a la actriz Elisa Mouliáa, que fue la denunciante. No tengo para olvidar la perplejidad que me produjo leer la denuncia de esta buena mujer. Era absolutamente inverosímil: por el miedo improbable a un alfeñique que no aguantaría un soplamocos de una moza recia como ella, por el hecho de que ella estaba en un entorno afin: era en una casa de sus amigos, en la que el presunto agresor era el extraño; por esos extraños cuartos que tenían pestillo para cerrarse por dentro; por el hecho de que cuando iban en el taxi al lugar del sacrificio, la llamase su padre para decirle que su niña, de un año, tenía 40º de fiebre y ella siguiera a lo que estaba; el hecho de que después de la casa de los amigos fueran a la de Errejón a seguir con la jugada… En fin, que  aunque me parece un acto de cierta justicia poética que Iñigo Errejón, negador de las denuncias falsas, probara de su propia medicina, también me parece increíble que un juez aceptara a trámite la denuncia de esta tía, pero es lo que hay. Para terminar, la nota con que la que Mouliáa desiste de su querella lleva un título descacharrante: ‘Comunicado oficial’ lo titula. Sigue la acusación contra ella de Errejón por calumnias.