- La crítica inicial y demanda de investigación de lo sucedido en Ceuta por países miembros como Dinamarca, Italia, Bélgica y Países Bajos, se transformó curiosamente en la reunión de ministros del Interior en solidaridad y apoyo a España
La invasión de Ceuta del pasado 30 de julio coincidiendo, curiosamente, con el 27 aniversario de la coronación de Mohamed VI, se produce en un momento álgido de las relaciones de Marruecos con Estados Unidos y un momento delicado en las relaciones de España con el país norteamericano.
Marruecos es un país considerado «estratégico» para Estados Unidos, la máxima categoría, por encima de «país aliado y amigo», como se reconoce a España. La consideración de estratégico se debe a que se considera fundamental para los intereses de Estados Unidos en el norte de África, en Oriente Medio y en el Sahel, ofreciendo a cambio apoyo militar, económico, comercial, diplomático, abarcando foros internacionales e intercambio de inteligencia, entre otros. A cambio, Marruecos debe seguir sus iniciativas en la región y se le exige lealtad frente a potencias rivales. Por ejemplo, Marruecos ha firmado los Acuerdos de Abraham con Israel, que contemplan plenas relaciones bilaterales y constituyen uno de los ejes principales de la política norteamericana en Oriente Medio. También, ha firmado con los norteamericanos acuerdos de derechos de acceso y tránsito para sus aviones en las bases de la Fuerza Aérea marroquí.
La postura del Ejecutivo de EE.UU. se considera pues fundamental. Este mismo viernes, 7 de agosto, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Piggot, ha dejado claro que «su país apoya sin ambigüedad la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla». De esta manera, contradice la propuesta del Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes del Capitolio, de mayoría republicana como toda la Cámara, que ponía en duda la españolidad de las dos plazas españolas y abogaba por el dialogo diplomático.
España y Estados Unidos son países socios en la OTAN y comparten historia, tradiciones, valores y una misma civilización. Los dos países renovaron en mayo de este año su Convenio Bilateral en materia de defensa, subrayando que las relaciones en materia de defensa y seguridad nacional deben estar por encima de sus diferencias políticas. Las bases de Rota y Morón son de gran importancia estratégica para Estados Unidos que ha realizado importantes inversiones, especialmente en la segunda. Las relaciones fuera del ámbito de la defensa también son muy importantes, incluyendo las comerciales, culturales, cooperación industrial, inversiones, etc.
Respecto a la UE, Marruecos goza de un trato preferencial y cada vez tiene más ventajas comerciales y de exportación de sus productos a la Unión. La crítica inicial y demanda de investigación de lo sucedido en Ceuta por países miembros como Dinamarca, Italia, Bélgica y Países Bajos, se transformó curiosamente en la reunión de ministros del Interior en solidaridad y apoyo a España. La UE considera que Ceuta y Melilla forman parte de las fronteras exteriores y la integridad territorial de España y ha afirmado que no aceptará ningún intento de utilizar la inmigración ilegal como medio de presión política contra un Estado miembro. Bruselas considera que la estabilidad y la seguridad en Ceuta y Melilla competen a la defensa de las normas comunes de la Unión frente a flujos irregulares. Además, ha ofrecido el apoyo operativo de la agencia Frontex para respaldar el control fronterizo.
Para terminar, desde un punto de vista internacional, tenemos los apoyos de EE.UU. y de la UE. Ahora tenemos que saber utilizarlos, analizar los fallos en el sistema de prevención, falta de la coordinación en inteligencia y el sistema de gestión y tomar medidas eficaces para el futuro.
- Carlos Alonso Ausin es coronel retirado y exfuncionario de Naciones Unidas en Nueva York