Del blog de Javier Elorrieta
Destaco el artículo de Ana Iribar sobre el asesinato de quien fuera su marido, Gregorio Ordoñez.
Cuando el recuerdo doloroso personal proyecta visualizar la miseria política de una negociación que presenta como» derrota militar», el avance político de los derrotados en el terreno de la presencia pública e institucional, el recuerdo tiene que hacerse especialmente doloroso.
Cuando los supuestos derrotados guionizan las condiciones y liturgia del armisticio, y protagonizan la presencia pública en las calles frente a la ausencia de los que defendieron la democracia y las instituciones frente a ellos. Y siempre con la Ley como guía. ¿Qué coño de derrota es esa?.
Bueno tampoco se puede esperar mucho de quien está protagonizando el desastre político de España. Con la inestimable ayuda de «los derrotados».
La podedumbre política es la que está mostrándose con toda su crudeza. El barro que manchaba los bajos de las togas, trasformando el Tribunal Constitucional en una instancia superior al Tribunal Supremo y legalizando el brazo político de ETA, se ha convertido en la auténtica porquería que ensucia ya hasta las puñetas de las togas.
La figura del Rey se está deteriorando a marchas forzadas. Al que «el galgo de Paiporta» quiere convertir al Jefe del Estado en un podenco a su servicio.
No se pierdan el resto de artículos.
Por cierto, les recomiendo las entrevistas en el Podcast de Juan Soto Ivars a Iñaki Arteta y a Gaizka Fernández Soldevilla.