Del blog de Javier Elorrieta
Los intentos de usar información de la Agencia Tributaria de personas particulares ,para atacar a adversarios políticos es viejo. Pero tomó especial relevancia cuando pusieron a disposición del Gobierno y del Psoe la declaración del hermano de Isabel Díaz Ayuso. Cuando trabajando en el sector de proveedores del sistema sanitario aumentó considerablemente su ingreso anual. Tan lógico como que se centuplicaron los suministros sanitarios. Y la facturación de de los mismos.Recuerdo diariamente colas que se alargaban por la calle en el centro de Bilbao en uno de los laboratorios centricos más conocidos, Laboratorios Axpe. Aquello fue multiplicar, ni se sabe por cuanto ,los gastos que generaron las exigecias formales de la alocada gestión de la pandemia.
Pero el pillaje estaba más en los que se enriquecieron, no por casualidad de una ingente demanda sobrevenida en el sector en el que trabajaban, como a los que ya estaban en la comercialización de insumos sanitarios, como el hermano de Ayuso, sino en los pillos ladrones que desde el Gobierno,sin realción alguna con el sector, se inventaron empresas para contratar fraidulentamente con las administraciones.
Hay ya demasiadas evidencias de la utilización canallesca para los que han tenido alguna confrontación con el Gobierno, o sus allegados, por parte de la Agencia Tributaria. Que sepa ya hubo avisos por aquel personaje de Montoro con Rajoy. Y ha tomado muestras singulares con el hermano de Ayuso, pero han llegado a otros allegados , incluso a la Juez que del caso del hermano de Pedro Sánchez. que si tuviera los recurso económicos de un Elon Musk, por ejemplo, me dedicaría a pleiteatr con el canalleso comportamiento de las administraciones públicas. Desde Ayuntamientos a los Gobiernos. Creo que toda imposición fiscal que supere «el diezmo» el 10% ,es un robo de la administración. Porque está más que evidenciado que la gestión de los intereses generales, realizada con eficacia y honestidad sería suficiente. Y el conjunto de la ciudadanía dispondría de más recursos para su libre albedrío.
Para muestra el inútil y costosísimo número de representantes políticos parasitando en administraciones,.Y que sólo generan gastos sin producción de riqueza alguna. Ya se sacaron de la chistera aquél eslogan de : » LA DEMOCRACIA ES CARA». La consigna simplona al servicio del expolio político.
Jamás consideraré el uso de trucos administrativos para defenderse del expolio del Estado como un delito o una inmoralidad, sino como un acto de defensa. Y cualquier ABUSO en la extracción de dinero particular por parte de la administración un robo. Sea el sujeto persona individual o jurídica. Mejor centrarse,para defender de verdad, los recursos que debieran ser canalizados para la gestión de lo necesariamente público, en desmontar el truco falaz y expoliador de considerar que el dinero público no es de nadie. Y que, además, es casi infinito. El acto político más indecente y expoliador es la imposición legal del hurto de bienes privados por vía normativa del negocio de la política.
Sigan, para su información, los estudios sobre qué cuestiones de financian con dinero público, de Pablo Cambronero. Estudios que comenzó siendo Parlamentario de CS. Y que hoy continúa fuera del Parlamento.
Y luego, a lo mejor, no les parece exagerada la máxima de «Que el Estado es un robo». Al menos, mientras sea como es.
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