TEODORO LEÓN GROSS-ABC

  • Nada que esperar de un Gobierno de izquierda entregado al norte rico e insolidario

Pedro Sánchez también ha mentido al presentar su nuevo Gobierno. ¿Y por qué esta vez iba a ser una excepción? En ese mensaje ponderó la solidez de las carreras profesionales de quienes conforman el Gobierno menos tecnocrático, como dice el politólogo Lluis Orriols, que se recuerde. ¿Y qué más da que la Ley más importante de la España actual, la Amnistía que desdibuja el Estado de derecho, la haya negociado alguien como Santos Cerdán, que cursó FP para Técnico en Electrónica? También hay una nutricionista en el Gobierno, más conocida por estalinista y antisemita, cuyo mayor blasón es haber sido una de los 21 eurodiputados que se negaron a condenar los atentados de Hamás. Claro que lo de menos es la titulación, va de suyo. Se puede ser doctor por la New School for Social Research de Nueva York y a la vez castrista, como Bustinduy, toda una distinción. Este Gobierno, como toda la política, abunda en licenciados en Derecho y profesores, que alguien llamó ‘dimisionarios de la tiza’, pero la clave no está en su titulación sino en su escuela política. ¿Qué le importa a Sánchez un ministerio si ha mantenido a Irene Montero hasta el último día? Ahora presenta un gabinete con cuatro vicepresidentas donde el único vicepresidente real es Bolaños, investido Rasputín para enredar entre los tres poderes. No tardará en asaltar el Poder Judicial como intentó hacer con la tribuna de autoridades en el 2 de mayo.

Los publicistas del sanchismo venden utopías. ¿Una pandemia con Mónica García en Sanidad? La cogobernanza iba a ser un descalzaperros sectario… ¿Un modelo de financiación equilibrado con la firma de María Jesús Montero, la lugarteniente del ‘PSOE First’, que sólo ha aceptado negociar cuando Cataluña ha puesto firme a Moncloa? Nada que esperar de un Gobierno de izquierda entregado al norte rico e insolidario… ¿Óscar Puente, el sicario de la investidura de Feijóo, negociando con lealtad en Extremadura o Andalucía cuando van a vaciar la caja en los Cercanías de Cataluña? La deslealtad malencarada de Teresa Ribera en Doñana anticipa lo que les espera a las comunidades del PP… ¿Y la ministra navarra cuyo mérito es ser «la primera que se sentó con Bildu» negociando la Seguridad Social en Euskadi? Acojona… ¿Y las competencias de toros en manos de un ministro de Cultura que considera que la ‘fiesta nacional’ es sadismo? A Isabel Rodríguez, entrenada para la propaganda falaz cada martes en Moncloa, la han puesto a vender las 150.000 viviendas prometidas por Sánchez en la campaña que no hará el Gobierno con peor balance constructivo de la historia… Más que utopías, el nuevo Gobierno inspira distopías, pero nada de lo que sorprenderse cuando han comprado la presidencia a un fugado de la Justicia fuera de España prestándose a que verificadores internacionales certifiquen en Suiza que los golpistas de 2017 pueden estar satisfechos con el pacto indigno del ‘lawfare’. Esto es lo que hay.