Pablo Sebastián-Vozpópuli

  • El contundente alegato del fiscal Luzón conduce a una larga estancia carcelaria al ex número dos de Sánchez y a su asistente

Si antes de que concluya el vigente mes de mayo José Luis Ábalos y Koldo García no son puestos en libertad por el Tribunal Supremo, significará que ambos personajes, antes del 15 de junio, serán condenados a más de 20 años de prisión por los delitos de organización criminal, malversación, tráfico de influencias y cohecho, entre otros. Y por los que la fiscalía les pide 19 años de cárcel a Koldo y 24 a Ábalos, mientras la ‘acusación popular’ llega hasta los 30 años de privación de libertad.

De manera que el ‘visto para sentencia’ con el que la Sala Penal del Tribunal Supremo cerró el juicio el pasado miércoles muy bien merece el añadido de ‘condenatoria’, máxime a la vista del contundente alegato del fiscal Luzón y de la pruebas e indicios que señalan a ambos personajes sin escapatoria tal y como ellos mismos lo reconocieron en sus penosos y lastimeros alegatos finales.

Solo fue un desahogo

En los que en ningún momento y contra de los que hizo el ‘nexo corruptor’ Víctor Aldama se ofrecieron a colaborar con la Justicia. Lo que le permitirá a Aldama, que ya ha visto su propuesta de pena rebajada a siete años de prisión, conseguir una nueva rebaja hasta los dos años, para quedar en libertad, si lo decide el Tribunal. Y muy a pesar del empeño vengativo de la fiscal general Peramato, lo que hará que Aldama aporte nuevos datos en pos de la posible imputación del presidente Pedro Sánchez. Lo que hasta ahora, y para el fiscal Luzón no es posible que pase, una vez que el señalamiento de Sánchez hecho por Aldama solo fue un desahogo de Aldama, según el fiscal que reconoció, por ahora, la falta de las pruebas que incriminen a Sánchez.

En todo caso ya estamos en camino de la primera condena por corrupción de un ministro de Pedro Sánchez y del secretario de organización del PSOE, y solo como un primer paso porque Ábalos y Koldo tienen aún pendientes los juicios sobre la corrupción de obras públicas, con Santos Cerdán, el otro secretario de organización socialista, como por la trama de hidrocarburos, la SEPI, la posible financiación irregular del PSOE y puede que también por las aerolíneas Air Europa y Plus Ultra. Con lo que Koldo y Ábalos tienen por delante un tremendo horizonte procesal y penal.

Y entonces ¿por qué no ‘cantan’ y colaboran con la Justicia declarando todo lo que saben de Sánchez y de su esposa Begoña Gómez? Pues porque, ilusos, no descartan medidas de gracias de Sánchez (como las ya acordadas para los terroristas de ETA y los golpistas catalanes) y porque Koldo y Ábalos tienen escondido el dinero de sus corrupciones, probablemente fuera de España, y lo necesitan recuperar.

No en vano Ábalos, en un lapsus auto incriminatorio, le dijo al Tribunal que el dinero de la corrupción ‘nunca lo van a encontrar’. Y no porque dijera que no existe sino porque, se supone, que lo tienen bien escondido y no lo encontrarán.

Elecciones en Andalucía

Mientras tanto, este país al que el gran gafe de La Moncloa ha llevado de la Dana valenciana, al descarrilamiento de Adamuz y ahora al ‘Hantavirus’ del crucero MV Hundius con el que no saben qué hacer, se encamina hacía las elecciones de Andalucía del próximo día 17. En la que se da por hecho que las ganará en nombre del PP Juanma Moreno, con un estrepitoso fracaso de la ‘poderosa’ María Jesús Montero del PSOE, un aumento de los votos y los escaños de Vox, y la incógnita sobre si Moreno logrará la mayoría absoluta.

O si el PP necesitará, como en Extremadura, Aragón y Castilla León, un pacto con Santiago Abascal, que parece haber perdido impulso por causa de los problemas internos de Vox y la agresión de su aliado Trump contra España. Así como por sus críticas al Papa Leon XIV. Veremos si el PP pierde la mayoría absoluta en Andalucía como pretende Pedro Sánchez a quien se le esta enfriando su gran discurso del ‘no a la guerra’ que se podría desactivar si Donald Trump llega a un acuerdo de paz con Irán. Porque a Sánchez le conviene que Trump reanude los combates y provoque una gran crisis energética internacional. A ver si con el fragor de los combates el PSOE consigue movilizar a su electorado pacifista, antes de los comicios generales de julio de 2027.

De momento, vamos a ver qué ocurre este fin de semana en las elecciones municipales de Inglaterra y en las regionales de Escocia y Gales en las que el primer ministro socialdemócrata Keir Starmer corre el riesgo de sufrir una severa derrota, mientras crecen los populistas de extrema derecha y los de los verdes, sin que el Partido Conservador ni el Laborista parezcan optar a una notable o moderada victoria municipal ni regional.

Trump en plena confusión
La fecha de finales del mes de mayo será, pues, muy especial para Andalucía y puede que también para España y la UE, en el caso en el que la guerra de Iran siga empantanada por las exigencias de Teherán y también por la gran confusión que envuelve los planes de Trump.

Pero si el bloqueo del estrecho de Ormuz se prolonga y se extiende en la UE la crisis del aprovisionamiento de petróleo, y sobre todo la escasez creciente de los carburantes para la aviación, entonces nuestro país también será víctima de este bloqueo. Especialmente en lo que se refiere al posible daño que la reducción de los vuelos en Europa que puede afectar al comercio y al turismo español.

Por lo que habrá que estar muy atentos a las próximas decisiones de Trump (que está preparando un importante viaje a China) y de Iran, especialmente en lo que se refiere a la apertura del estrecho de Ormuz. De la misma manera que a Sánchez le interesa que continúe la guerra, para la UE y nuestro país esa opción puede ser muy negativa porque nos llevaría a un enorme deterioro energético, económico y social. En el que ya está claro que Sánchez tendría su cuota parte de responsabilidad.