Alejandro Espinosa Solana-El Debate
  • De la población musulmana en Europa, más de un 25 % apoya la implantación de la sharía en detrimento de nuestras leyes e instituciones. Entre los jóvenes nacidos o crecidos en nuestro continente, ese porcentaje puede alcanzar el 50 % debido a sus crisis de identidad

A comienzos de este mes, Mohammed A.K.B., español de origen marroquí, apuñaló a tres transeúntes en Vallecas al grito de «Allauh Akhbar». Poco después, en Alemania, la Policía detenía a tres marroquíes, un egipcio y un sirio de entre 22 y 56 años antes de que atentaran contra un mercado navideño. Lo mismo ocurría en Polonia, en donde la Policía detuvo a un estudiante de la Universidad Católica de Lublin como potencial autor con explosivos de un atentado contra otro mercado en nombre del Daesh. Los ataques en Bondi Beach (Australia), han dejado 16 muertos tras una exitosa campaña mundial antisemita durante dos años por parte de islamistas como Hamás, los Hermanos Musulmanes y Qatar, que los financia y protege. No han dudado en sacrificar las vidas de sus correligionarios gazatíes priorizando su odio a Israel. Otros siete sospechosos fueron detenidos un par de días más tarde en Sidney: Bondi Beach podría haber sido sólo uno de los lugares planificados para actuar. Tantísimos pobres engañados en nuestras sociedades desconocen los designios y la maldad del islamismo, así como que en Nigeria, Congo y Siria son locos musulmanes radicales los que matan a fieles de otros credos y minorías sin el conocimiento ni protestas de esos adocenados.

Varios informes de Inteligencia nos advierten de lo que estamos metiendo en nuestra casa: la Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado y la Delincuencia Grave 2019-2023, la Estrategia Nacional de Seguridad Marítima 2024, el Informe Anual de Seguridad Nacional 2023, y la Estrategia Nacional contra el Terrorismo 2023. Todos nos advierten del riesgo que corremos y de la instrumentalización que países hostiles están haciendo de los flujos migratorios. Marruecos apuesta por colonizar nuestro territorio sin armas, si no con un número creciente de sus ciudadanos: una nueva Marcha Verde, esta vez sobre España. No sólo se trata de aquellos desahuciados de su sociedad que son empujados hacia nuestro país por sus autoridades para socavarnos, y cuya insoportable delincuencia confirman los nuevos datos de la Ertzaintza. También se trata de quienes no son protagonistas de esas listas negras, pero contribuyen calladamente a la islamización de España, Europa y Occidente. Y de sus hijos, ya nacidos en territorio español y con derecho a optar a nuestra nacionalidad por el ius soli.

Desde 2014 a 2024, España ha nacionalizado por residencia a casi 400.000 marroquíes. En todos esos años, es la nacionalidad extranjera que ha estado siempre a la cabeza. En los años 2021 y 2022 incluso representaron un número de nacionalizaciones igual a la suma de las seis siguientes nacionalidades extranjeras: principalmente hispanoamericanos más paquistaníes. Los marroquíes representan el 10 % de los presos en nuestras cárceles, y un tercio (1/3) de los reclusos extranjeros. Su representación en la población del país es inferior al 2 %. De los presos jóvenes en Cataluña, un 75-80 % son extranjeros, la mayoría marroquíes. Desde que se publicaban los Informes sobre Delitos Sexuales en 2017, los marroquíes siempre han estado a la cabeza de las autorías y subiendo en proporción: 5,2 % en 2017, 6,7 % en 2018, 7,8 % en 2019, 7,7 % en 2021, 7,8 % en 2022, y 7,3 % en 2023 … ¡El Ministerio del Interior ha dejado de publicarlos para el año 2024! En solo 7 años (2017-2024) las violaciones en España han aumentado un 275 %, y en Cataluña se produce una de cada tres en el país. Un 91 % de los detenidos por violación en Cataluña son extranjeros.

En el País Vasco los magrebíes suponen alrededor de un 1’7-1’8% de su población. Según los recientes datos de la Ertzaintza, de las 5.230 detenciones llevadas a cabo de enero a septiembre, 1.871 fueron españoles y 3.358 fueron extranjeros (64,2 %). De estos, la mitad fueron magrebíes (1.685), 151 otros africanos, y 1.040 fueron latinoamericanos. Con respecto a robos con violencia e intimidación, hubo 79 detenidos españoles y 358 extranjeros (293 magrebíes, 10 otros africanos, y 35 latinoamericanos). Hubo 55 agresores sexuales españoles detenidos y 117 extranjeros (48 magrebíes, 9 otros africanos y 47 latinoamericanos). Ignoro la proporción de nacionalizados entre los españoles.

De la población musulmana en Europa, más de un 25 % apoya la implantación de la sharía en detrimento de nuestras leyes e instituciones. Entre los jóvenes nacidos o crecidos en nuestro continente, ese porcentaje puede alcanzar el 50 % debido a sus crisis de identidad. Parecido ocurre con quienes comprenden, apoyan y justifican una acción armada contra los infieles en defensa de su islam. A pesar de esa gran mentira que es la islamofobia, creada por potencias arabo musulmanas y mantenida con su financiación para acallarnos, debemos reconocer la incompatibilidad del islam y de un número creciente de musulmanes en nuestras sociedades democráticas libres. La democracia es haram para ellos, solo su dios puede dictar las leyes, no los hombres, aunque se sirven de ella subrepticiamente para alcanzar el poder hasta imponerse.

Una sociedad rota, segregada en intereses contrapuestos según sus diferentes grupos poblacionales irreconciliables, no puede avanzar hacia un objetivo común como país. Europa se desmorona, aquellas potencias económicas e industriales como Alemania, Francia, Gran Bretaña, … ya no lo son. España se africaniza. Necesitamos buscar de forma proactiva nuevos conciudadanos afines y cualificados que compartan nuestro destino y una convivencia pacífica, en lugar de blandir rabiosamente sus diferencias como si fueran desafíos a conquistar gracias a nuestra libertad religiosa que ellos aborrecen para el resto. De lo contrario, mientras China construye fantásticas ciudades futuristas e impulsa la IA, nosotros seguiremos sujetando el tapón de plástico a su botella, o hablando con el «elle» que Irene Montero nos enseñó después de soltar a violadores. Vivienda, deuda pública, destrucción de nuestro sector primario, poder adquisitivo estancado desde hace 20 años, desindustrialización, deterioro de nuestros servicios públicos y más impuestos, desempleo,… Debemos juzgar a quienes tanto daño nos están haciendo por prevaricación, fraude de ley, favorecimiento de la inmigración ilegal y quizás por el Título XXIII del Libro II de nuestro Código Penal.

  • Alejandro Espinosa Solana es autor del libro ‘Hacia una Europa Islamizada’