Olatz Barriuso-El Correo

  • El manifiesto de la formación jeltzale para el Día de la Patria vasca insiste en el «reconocimiento nacional» de Euskadi con una «identidad diferenciada» y en un «proyecto de estabilidad unificado para los siete territorios»

Como cada Jueves Santo, el PNV ha presentado hoy su manifiesto para el Aberri Eguna que los jeltzales celebrarán este domingo en la Plaza Nueva de Bilbao. Bajo el lema ‘Aberria Bizi’ (‘Vivir la Patria’), el documento pone al día la «reivindicación nacional» vasca con especial énfasis en los derechos históricos que «corresponden» a Euskadi en el 150 aniversario de la Abolición Foral vasca. «Al fuerismo que surgió como reacción le faltaba la levadura nacional que Sabino Arana sí otorgó a la causa vasca. La existencia de los fueros constituye, junto a la voluntad libre y democráticamente expresada, la base legitimadora histórica para la consecución de un nuevo estatus político de relación con el Estado», sostiene el texto, que entrelaza esa reflexión con la figura del lehendakari Agirre y su doctrina en el 66 aniversario de su fallecimiento. En ese sentido, el manifiesto recuerda que Agirre sostenía que la «esencia» del fuero implica «libertad y autodeterminación en todo tiempo» porque «foral no es solo una determinada ley sino todas aquellas que el pueblo vasco vote con sujeción a su modalidad democrática».

En tiempos convulsos y de incertidumbre geopolítica, el PNV regresa a su discurso más identitario, que apenas tiene protagonismo en el mensaje habitual de Sabin Etxea, centrado en la economía, la industria o la seguridad. Pero como cada Domingo de Resurrección -una fecha con ecos religiosos que Aitor Esteban ha planteado cambiar a medio plazo-, el PNV reivindica la «identidad de nación diferenciada» que tiene Euskadi, que «como pueblo afronta su destino con conciencia, con memoria y con voluntad política». El PNV se reafirma en su voluntad de alcanzar un «proyecto de estabilidad unificado para los siete territorios que componen Euskadi», el «reconocimiento nacional de este pueblo» y «su integración en un marco común internacional de colaboración y respeto frente a los desafíos que se avecinan».

Pese a que las negociaciones con EH Bildu y el PSE para pactar la reforma del Estatuto de Gernika permanecen estancadas y en ‘stand by’, los jeltzales insisten, como recoge la ponencia aprobada hace un año en el Atano III, en reclamar que se establezcan «procedimientos» para el «reconocimiento y pleno ejercicio de la soberanía en virtud de los derechos históricos que corresponden al pueblo vasco en el marco de la integración europea». Una reivindicación de «ser más Euskadi» y tener «más conciencia política de la comunidad a la que pertenecemos» que, para el PNV, «cobra mayor sentido» en un momento en el que «el orden mundial como lo conocíamos ha saltado por los aires». «En un mundo que pierde certezas solo los pueblos con pulso son capaces de sostener su rumbo», subraya el manifiesto, que reclama «voz propia» para Euskadi en una Europa que no sea solo un «club de Estados» sino una «comunidad política» capaz de «intermediar entre potencias».

El manifiesto, presentado en la Plaza Nueva por el burukide Javier Ollo y la responsable de EGI Maider Irujo, subraya el lema de este año al dibujar a Euskadi como un pueblo que «vive la patria» a través del «orgullo de pertenencia colectiva» y del «compromiso compartido en el camino a la libertad nacional». También recuerda el texto, en ese sentido, cómo, cuando se produjo el alzamiento franquista hace 90 años y se constituyó el primer Gobierno vasco en plena guerra, «los gudaris daban su nombre en los batzokis con la serenidad del que sabe que defiende algo más grande que su propia vida y sostenían la ikurriña frente al fascismo». En ese sentido, el PNV subraya que «ese legado nos obliga» y se compromete a «combatir el totalitarismo en todas sus formas, sin ambigüedades ni equidistancias».