- Pues sí, han hecho lo que sospechábamos: parchear gasto corriente tirando de fondos europeos, una golfada propia de quien lleva tres años sin Presupuestos
Si recurrió al plagio para componer su tesis doctoral. Si en la crisis del PSOE del 1 de octubre de 2016 intentó salvarse mediante una votación tramposa con una urna escondida. Si contra su propia palabra ha amnistiado a los delincuentes del golpe separatista de 2017 (tras aliarse con ellos entre tinieblas para tomar el poder con solo 84 escaños). Si se ha encamado con el partido de ETA y aceptó una negociación en el extranjero, y con observador internacional, con un fugitivo de la justicia española.
Si ha enchufado a su hermano en un puesto de trabajo público al que no acudía (y lo escondió en la Moncloa durante un tiempo). Si ha promocionado a su mujer a catedrática extraordinaria de la Complutense cuando la intrépida señora no tenía ni título universitario. Si lanzó a su fiscal general a una guerra sucia contra Ayuso que acabó en condena e inhabilitación (y ahora quiere que su fámulo Pumpido la borre en el TC).
Si mintió en sus promesas electorales. Si ha tomado más de 2.000 millones de dinero público para hacerse con el control de Telefónica. Si dejó a los Reyes tirados en Paiporta y huyó cobardemente ante el enfado vecinal. Si ha convertido la televisión pública en un panfleto. Si sus dos jefes en el PSOE han resultado unos corruptos compulsivos (y dejó hacer hasta que lo destaparon la Guardia Civil y la prensa)…
…Si ha hecho todo eso (y mucho más), ¿por qué no va a incurrir en la tremenda golfada contable de desviar fondos europeos para utilizarlos en el gasto regular del Gobierno?
Esa es la pregunta que algunos veníamos haciéndonos en privado desde hace tiempo y ahora ya tenemos la respuesta: en efecto, lo hizo. Así lo denuncia el Tribunal de Cuentas, la más alta instancia a estos efectos, que asegura que el Gobierno desvió casi 2.400 millones de fondos europeos al pago de pensiones. Lo cual va a provocar un capón severo de Bruselas, pues los fondos son finalistas y estaban destinados a la modernización de la economía, no se podía tirar de ellos para tapar agujeros del gasto de la Administración.
No resulta difícil imaginar la escena:
–(Secretario de Estado): Vicepresidenta, ha surgido un problema enorme. Este mes vamos muy cortos de tesorería con las pensiones. Puede haber problemas para pagar algunas partidas.
-(Marisu de Triana, moviendo la cabeza con gesto enfático): ¿Y qué pasa, mi chiqui? ¿A qué viene tanto quejío? Tú te coges dos mil y pico millones de los fondos europeos y te los plantas ahí pa salir del paso, que ya los repondremos.
-(Secretario de Estado, con su sonrisa más lisonjera): ¡Qué bueno! Por algo eres vicepresidenta. Queda arreglao entonces. Y ahora, con tu permiso, te dejo, que tengo una reunión con Koldo y Aldama para unas cosillas.
Un país no puede estar tres años sin Presupuestos y con su Gobierno jugando al trile con el dinero público para parchear. Un país no puede tener necesidades de inversión de todo tipo paralizadas debido a que las cuentas están prorrogadas. Un ministro no puede disculpar que llevemos tres años sin Presupuestos con la boba excusa de que «la situación geopolítica no lo permite» (como hizo ayer Bolaños). Un Gobierno no puede incumplir por sistema el mandado constitucional de aprobar cada año las cuentas públicas.
¿Qué va a pasar cuando caiga Sánchez? Pues que los 24.000 millones de pufo oculto que le dejó Zapatero a Rajoy van a ser una anécdota comparado con la sima que se destapará (imagínense cuál puede haber sido el rigor contable de la atropellada María Jesús Montero, una dirigente que es incapaz de expresarse de manera articulada).
La historia va a repetirse. La derecha llegará al poder, se encontrará con el súper pufo de la izquierda y tendrá que adoptar medidas de ajuste. La izquierda sacará a sus huestes a la calle, sus medios arderán de indignación y se denunciará la extrema «crueldad» de los recortes de «la derecha y la ultraderecha». Si la derecha no da la batalla ideológica, una vez que salgamos de la sima, la izquierda recobrará el poder con sus alianzas con los separatistas, y entonces volverá a darle a la maquinilla de dilapidar… hasta que de nuevo lleguemos a la quiebra y se repita el ciclo: yo os arruino, pero soy «progresista», tú lo arreglas, pero eres «un ultra», y yo vuelvo a la Moncloa para arruinarnos de nuevo mientras me dedico a la ingeniería social.
Destinar 2.389 millones de los fondos europeos a pagar pensiones es una piratada mayúscula. Pero España está adormecida. El Gobierno va desvalijando la caja en medio de la indiferencia general.