Marisol Oviaño-Vozpópuli

  • No podemos contar con que el sanchismo acuda a ayudarnos

No sé si, cuando esta columna vea la luz, habremos conseguido detener la invasión a Ceuta, aunque no descarto que para entonces también deambulen miles de invasores por las calles de Melilla. Si lográramos recuperar la soberanía —cosa que cada minuto que pasa parece más difícil—, deberíamos hacer el espigón más alto, más largo y más disuasorio, con el objetivo de que invadir España deje de ser un deporte para la juventud y la delincuencia marroquí. 

Durante la pandemia había medios para que la policía y la Guardia Civil te impidieran visitar a tu madre, incluso aterrizaban un helicóptero en la playa si osabas sentarte en la arena; nunca faltó presupuesto para controlar y reprimir al pueblo español. Pero para defenderlo no hay ni dinero ni voluntad. Ahora nuestras FCSE y nuestro Ejército no sólo no repelen al invasor, sino que le ayudan como si fueran simples agentes de tráfico. Y en el mes en que acabas de dejar tu sangre en la Agencia Tributaria, te preguntas por qué nadie protege la frontera. ¿Tenemos que quedarnos de brazos cruzados sólo porque los invasores no vayan armados? Me vienen ahora a la cabeza esos túneles secretos que salen de cuarteles marroquíes y por los que el gobierno español no preguntó ni, mucho menos, tomó represalias. Armar a los asaltantes de fronteras probablemente sería fácil y rápido. 

Nuestra estupidez garantista

En algún lado he leído que la policía marroquí ha impedido que se unieran a la fiesta los muchos africanos que aguardan el momento de saltar la valla; se ve que el degenerado Comendador de los Creyentes quiere dejar claro que esta es una operación de Marruecos contra España. No sé si es una venganza por el último viaje de Sánchez a Argelia, si es una operación con la que EEUU, UK y Marruecos pretenden controlar el Estrecho de Gibraltar o si, simple y llanamente, los marroquíes están aprovechándose de nuestra estupidez garantista. 

La ley de extranjería disponía que se puede devolver en caliente a quienes sean detectados intentando superar los elementos de contención fronterizos, hasta que el Tribunal Supremo ha decidido que eso no se aplicará a quien entre nadando o remando. El juez Portillo (@JudgeTheZipper) nos explicaba el otro día en X que los miembros del Supremo han interpretado que el mar no es un elemento físico de contención. Con semejantes legisladores y magistrados, no necesitamos enemigos. Pedro Sánchez ha asegurado hoy (viernes) en Ceuta que revisará si hay que hacer algún cambio legislativo al respecto, pero a ver quién se fía de sus promesas.

Cualquiera sabía que, tarde o temprano, Marruecos volvería a repetir lo que hizo en 2021 después de que el gobierno trajera de extranjis a un gerifalte del Frente Polisario para tratarlo de covid. La inteligencia marroquí expandió entonces por colegios e institutos el rumor de que quien consiguiera asaltar la frontera con Ceuta, asistiría gratis a un partido benéfico que disputarían Messi y Cristiano Ronaldo. Que ya hay que ser mala gente para jugar así con la vida de los niños. Pero si algo le sobra a Mohamed VI es chavalería e indiferencia por su pueblo, al que obviamente desprecia; por eso pasa gran parte del año en el extranjero. Tras aquel episodio, hubo familias marroquíes que se las vieron y desearon para recuperar a sus hijos, pues ya habían entrado a formar parte de la lucrativa industria de las oenegés negreras y estas se resistían a dejar de hacer caja con ellos. Malnacidos hay en todas partes.

Amigo y aliado

Tras aquella experiencia, lo suyo habría sido poner al Ejército a vigilar la frontera con orden de disparar a todo lo que se moviera. Pero le habríamos fastidiado el business a Open Arms y demás calaña y la UE traidora nos habría acusado de violar los derechos humanos de los invasores y blablablá. También fueron incapaces de averiguar en qué se gastó Sánchez los Next Generation y ahí sigue, bien amarradito al sillón. A la UE le tenemos miedo cuando conviene al gobierno, nada más. Y en lugar de blindar la frontera tras aquel conato de invasión, que es lo que habría hecho cualquiera que no fuera un agente al servicio de Marruecos, el gobierno le dio unos cuantos millones al enemigo y proclamó que es nuestro amigo y aliado.

Lo vimos con el volcán, en la Dana, en los trenes de Adamuz y en los incendios: a pesar de que año tras año se bate récord de recaudación fiscal, en caso de desgracia estamos solos. Lo único que cabe esperar del One es que llegue por el aire a soltarnos conceptos abstractos, eche la culpa de todo a la oposición por no querer llegar a pactos de Estado que no se sabe en qué consisten y vuelva a marcharse volando. Siempre acompañado de su maquilladora, esa mujer de melena cana, corta y rizada sin la que no sabe vivir. No, no podemos contar con que el sanchismo acuda a ayudarnos, y hemos normalizado que en algún punto de España siempre haya españoles temiendo por sus vidas. 

Pienso en esas familias ceutíes que han puesto los muebles contra puertas y ventanas y que, aun así, no pegarán ojo por la noche. Y siento no disponer de salud y juventud para bajar con amigos que a su vez llamen a otros amigos para ir juntos hasta Ceuta a demostrar a nuestros compatriotas que, aunque el gobierno les falle, no están solos.