Juan Abreu-Vozpópuli
- Con las dictaduras religiosas extremistas no se puede negociar, hay que imponerles la Civilización por la fuerza
Cuando el ataque de Israel y Estados Unidos contra la teocracia iraní inaugura un canal de aire fresco en el llamado “orden mundial”, el culogordismo cobarde de Europa se manifiesta de la manera más descarnada. Y en consecuencia, se ocupa de dar la espalda a cualquier iniciativa libertaria si es israelí o norteamericana, y a introducir en la narrativa mediática zonas grises y equidistancias en beneficio de la barbarie islámica y la demonización de Israel: véase como continúan vociferando acerca del supuesto “genocidio” israelí contra los angelicales palestinos. Genocidio que nunca existió, obviamente. Por cierto, como en el caso de Gaza, ya han sacado a pasear un montón de niñitos iraníes muertos que nadie sabe quién mató, o si en verdad están muertos.
Y en este bando destaca el gobierno de España, que, aguerrido, se alista en las fuerzas antioccidentales y actúa como un fiel aliado del terrorismo islámico. Hasta el punto de merecer felicitaciones de Hamás e Irán. España, bajo Sánchez, es parte de la alianza encabezada por Rusia, China y las fuerzas islamistas mundiales, contra Occidente, es decir, contra el mundo civilizado. Su política exterior muestra a las claras la intención de constituirse en quinta columna del imperialismo comunista chino, y en puerta de entrada de la potencia comunista a una Europa debilitada por la farsa climática, las políticas woke y por la Invasión musulmana. Véase lo pronto que salió China en defensa de Sánchez ante las amenazas de Trump. El único nombre que merece este comportamiento es el de traición. Traición a la gran herencia cultural y democrática occidental que, se olvida con obscena facilidad, inventó la democracia.
Tres años de ‘diálogo’
Cierto es que la traición viene de lejos, comienza con la misma creación de una organización marcada de nacimiento por la babosería prosoviética primero, por el enamoramiento fidelista después, y en la actualidad por la corrupta sumisión a China y el miedo al Islam. Me refiero, por supuesto, a esa vieja gorda y tendenciosa: la ONU. Organización financiada por los odiados yankis, que se dedica a combatir a los odiados yankis y a respaldar de la manera más descarada a dictaduras comunistas como la cubana, o islamistas como la de Irán. Esa vieja obesa, corrupta y antisemita, que hoy invoca el llamado “Derecho Internacional”, el “Orden Internacional» y el regreso a la “Mesa de Negociación”, como si esos rimbombancias retóricas, joyas del pensamiento teledirigido neocomunista, significaran algo. No hay negociación posible con una teocracia racista cuyo propósito declarado es fabricar armamento nuclear que le permita borrar del mapa al Estado Judío. Con las dictaduras religiosas extremistas no se puede negociar, hay que imponerles la Civilización por la fuerza. Lo único que se ha conseguido tras años de “diálogo” con Irán, ha sido regalar tiempo (amén de financiación: Obama entregó miles de millones de dólares a los ayatolás a cambio de promesas de ser buenos; hay que ser imbécil) a la teocracia iraní para fabricar bombas atómicas.
¿Dónde ha estado el tal Derecho y el tal Orden mientras las fuerzas colonizadoras islámicas penetraban y al final conquistaban 57 países, sometiéndoles a su siniestra ideología bárbara y oscurantista disfrazada de religión; dónde durante los sesenta y seis años de dictadura castrista, dónde el 7 de Octubre cuando se produjo la mayor masacre musulmana contra Israel desde el Holocausto, dónde mientras Rusia y Cuba armaban y financiaban guerrillas terroristas a lo largo y ancho de Hispanoamérica? En el caso cubano, como se sabe, estaba condenando el inexistente bloqueo norteamericano y apuntalando la dictadura (oh, perdón Revolución) al otorgarle responsabilidades en su Consejo de Derechos Humanos, lo que equivale a nombrar al líder de una manada de hienas, pastor internacional de crías de antílope.
La tendenciosa ONU
¿De qué ha servido la ONU a los cristianos masacrados en África? ¿De qué sirvió contra Chávez y Maduro, qué hizo para neutralizar el adiestramiento en Cuba de bandas terroristas, incluyendo ETA, que han creado muerte y destrucción en Hispanoamérica durante las últimas décadas? La ONU es un chiste malsano y antisemita comandado por un cómplice de los peores asesinos (siempre que sean de izquierda o islamistas), y que dispone de un ejército de burócratas bien pagados cuya tarea principal es odiar y desprestigiar a Estados Unidos e Israel. Y hacer posible la permanencia en el Poder de regímenes siniestros como el cubano, el venezolano o el iraní. Una de las tareas más apremiantes del gobierno de Trump, me atrevo a sugerir, debería ser la terminación de cualquier forma de financiación norteamericana a la ONU. A ver si los yankis comprenden de una vez que no es buena idea financiar a sus enemigos.
Ese es el panorama. Por suerte, hasta ahora, todo indica que Israel y Estados Unidos están decididos a eliminar de una vez por todas la amenaza nuclear iraní y conversar y dialogar con los sátrapas religiosos con misiles Tomahawk y bombarderos B–2, que es la mejor manera de dialogar con estos fanáticos. Quién puede pensar en dialogar civilizadamente con gente que cree que a las mujeres hay que violarlas antes de ejecutarlas para que no puedan acceder al Paraíso del dios, en nombre del cual, matan. Pretender dialogar con ese tipo de fanático es estúpido y suicida.