Adolfo Lorente-El Correo
- El subdirector de EL CORREO Adolfo Lorente analiza la actualidad política
España ha sufrido en Ceuta la mayor crisis migratoria que se recuerda pero aquí ya no pasa nada. Ceuta tiene una población de 85.000 habitantes y ha sufrido una avalancha de 72.000. Sí, sí, ¡72.000! Un movimiento en masa al parecer indetectable. Nadie se enteró de nada. Nadie vio nada. Nadie sabía nada. Pero oye, como dice el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, hay cosas que son «extraordinarias, que pasan porque pasan y nadie tiene la culpa de ellas».
La grave crisis sufrida en Ceuta, de la que aún quedan muchos capítulos por escribir, deja varias lecciones. La primera, la nefasta imagen de Europa, que ha cerrado en falso la crisis cerrando filas con España después de dejar al país a los pies de los caballos varios días antes. Conviene no olvidar que este problema no es sólo nuestro, que las fronteras españolas son fronteras europeas.
¿Alguien se cree que 22 de los 27 países de la UE firman una carta criticando la política migratoria española y apenas cuatro días después, en una reunión extraordinaria, el único mensaje que se traslada es que España lo ha hecho francamente bien, que la solidaridad es total y que todo ha sido culpa de las mafias y de las redes sociales? ¿En qué quedamos?
Lo ocurrido en la reunión de ministros del Interior de la UE es una patada hacia adelante de manual. España es la cuarta potencia del club y el club no puede permitirse meterse en más líos. ¿Qué hacer? Lo de casi siempre. Tiramos de diplomacia, pactamos unas conclusiones asépticas en las que todos puedan decir que han ganado y hasta la próxima crisis.
Porque la habrá. La duda no es el qué, sino el cuándo. Aquí sólo hay un ganador: Marruecos. Por acción o por omisión, es el culpable de una avalancha histórica que además ha provocado la muerte de al menos 150 personas, muchas de ellas compatriotas. Pero eso poco parece importarle a Rabat.
No ha recibido media critica ni de España ni de Bruselas. Todo lo contrario. De hecho, esto terminará, seguro, con el envío de más dinero europeo para, supuestamente, luchar contra las mafias. Marruecos siempre gana porque Marruecos sabe que tiene la sartén por el mango. Ellos mandan. El mensaje de esta grave crisis es claro y contundente. Cuando ellos quieran, Ceuta y Melilla son suyas. Pues eso.