Javier Collado-Vozpópuli

  • «En esta guerra no es EEUU quien apoya a Israel, sino al revés», apunta el profesor universitariol

Arie Kacowicz atiende a Vozpópuli desde su dormitorio en su domicilio de Israel, a cinco metros de otra habitación que es un cuarto blindado. «Si suenan las alarmas antiaéreas, me llevó allí el teléfono y seguimos la conversación», avisa. Kacowicz es profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Hebrea de Jerusalén y experto en los procesos de paz en Oriente Medio, una materia que vuelve a estar en el foco tras el ataque lanzado por EEUU e Israel contra Irán el sábado por la mañana.

Kacowicz invita a ser cautos con el posible cambio de régimen en Irán, dadas las experiencias previas en otros países de la región, y recuerda que el shah, cuyo hijo se postula como un posible líder si cae la teocracia iraní, también encabezaba un régimen dictatorial.

Pregunta. ¿Cuáles cree que son los objetivos del ataque sobre Irán? ¿Israel y EEUU están ocultando sus verdaderas intenciones? 

Respuesta. Israel y EEUU se repartieron el trabajo en los ataques. Mientras que en junio de 2025 fue Israel quien llevó el liderazgo, en esta guerra no es EEUU quien apoya a Israel, sino al revés. Ahora, Estados Unidos se ha centrado en los objetivos militares y en neutralizar los lanzadores de misiles, mientras Israel apostó por defenestrar a la cúpula política y militar. Pero ambos quieren el fin del programa nuclear de Irán, asegurar la zona y un cambio de régimen en Irán.

P. Sobre esto, tras los ataques del sábado por la mañana, Trump y Netanyahu hicieron llamamientos a la población iraní para que saliera a la calle a tumbar el gobierno. ¿Qué opinión le merece esta cuestión? 

R. Ir a una guerra para cambiar un régimen es una jugada peligrosa. Es verdad que el régimen de Irán es horrible, hay que recordar que el mes pasado masacró a miles o decenas de miles de manifestantes. Pero también hay que rememorar que Bush fue a una guerra en 2003 para quitar a Sadam Hussein en Irak, y aquello derivó en el ascenso del ISIS, y en que Irak acabó siendo una ‘ahijada’ de Irán. Es muy peligroso, no se sabe qué puede pasar.

Además, la cúpula política y militar iraní se siente amenazada, y eso es muy peligroso. Si les están diciendo que ‘el régimen se acaba’, Irán va a responder con todo lo que tiene, porque no le queda otra.

P. ¿Ve posible una transición como en Siria, donde el régimen cayó en cuestión de días tras décadas de dictadura y la situación se ha estabilizado?  

R. Si el escenario acaba siendo como en Siria, sería algo positivo. Pese a que está al mando Ahmed al-Charaa, un exterrorista sunita, la influencia de Francia, Estados Unidos y Arabia Saudí sobre el país es notable.

En Irán, uno de los candidatos a asumir el mando sería el hijo del Shah, y hay que recordar que el régimen del Shah era pro-occidental y con muy buenas relaciones con Israel, pero también era una dictadura. Cuando en 1979 se produjo la Revolución en Irán había mucha esperanza, los progresistas estaban a favor, porque no cabía imaginar que se transformase en un régimen teocrático incluso peor que el del Shah.

P. ¿Cree que la invitación de Trump al cambio del régimen supone un cambio en la política exterior de EEUU? 

R. Sin duda. En mayo del año pasado, cuando Trump estuvo de gira por Oriente Medio, realizó un discurso importante en el que se manifestó en contra de la postura tradicional de los neocons, de Bush, asegurando que no hay que meterse en las políticas internas de otros países. Ahora, sin embargo, acude al ‘responsability to protect’, la responsabilidad de proteger, justificando sus ataques como una forma de liberar al pueblo iraní.

P. Buena parte de la comunidad internacional ha condenado los ataques de Israel y EEUU y llamado a la contención para evitar una guerra regional que parece haber comenzado ya con los ataques de Irán a los aliados estadounidenses. 

R. Sí, pero apenas hemos escuchado reacciones de Turquía, y esto es interesante. Creo que Turquía quiere jugar el papel de mediador, porque tiene muchos intereses económicos comunes con Irán y es muy hostil hacia Israel, pero al mismo tiempo Erdogan es íntimo amigo de Trump.

P. ¿Y cómo cree que puede afectar el conflicto a la posible reelección de Netanyahu en los comicios previstos para antes de otoño? 

R. Esa es una gran pregunta. Dependerá del resultado de la guerra: si sale bien, Netanyahu se va a llevar los laureles, pero si sale mal, él no va a asumir la responsabilidad.

Por otra parte, está el factor económico y el social. Israel vuelve a estar en estado de emergencia, lo que significa que estamos todos en casa. Y se han reclutado a decenas de miles de reservistas. Cada día de guerra supone un coste tremendo para la economía israelí.

Y también tendrá impacto en la economía internacional, porque si el conflicto se prolonga durante días subirá el precio del petróleo, y el posible cierre del Estrecho de Ormuz también tendrá consecuencias.

P. Irán denuncia que más de un centenar de niñas murieron en el ataque, al ser impactado por los misiles un colegio femenino. ¿Cómo afecta este tipo de informaciones a la opinión pública israelí? 

R. Primero, habría que saber si eso es cierto o no. Obviamente, son cosas que no tendrían que ocurrir, pero para la mayoría de la sociedad israelí se trata de daños colaterales. Hay que tener presente lo que han vivido los israelíes desde los atentados del 7 de octubre del 2023. Durante casi medio siglo, Irán ha estado hablando en términos de genocidio contra Israel y apoyando a grupos terroristas como Hamás y Hezbolá por todo el mundo.

Hay un término en hebreo que es ‘jutzpá’, que quiere decir ‘dervergüenza’. Lo menciono por la desvergüenza del régimen de iraní de decir esto después de lo que ellos mismos hicieron en enero matando a miles de sus propios ciudadanos en las manifestaciones.