Editorial-El Correo
- El retraso en soterrar la estación de Abando lastra el progreso de Bilbao tras el enésimo cambio de planes por la lógica renuncia al andén provisional de Basauri
La renuncia a la estación provisional del Tren de Alta Velocidad en Basauri parece una medida de sentido común por su elevado coste y limitada operatividad, pero revela una incómoda sensación de improvisación en la ansiada llegada del TAV a Bilbao. Han pasado cuatro años desde que las instituciones anunciaron la posibilidad de construir andenes temporales a las puertas de la capital vizcaína con el fin de no retrasar aún más la nueva conexión ferroviaria. Mientras tanto, el objetivo era avanzar en la construcción de un largo túnel de acceso y en un soterramiento de Abando que, sin embargo, no acaba de arrancar diez años después de su presentación. El hecho de que ninguna de esas grandes obras se haya concretado añade incertidumbre a una operación esencial para el progreso de la ciudad y de Bizkaia. Es necesario que los planes pasen con celeridad a la práctica para zanjar cualquier duda y, lo más importante, garantizar una comunicación en tren en clave de siglo XXI.
El TAV se hace esperar demasiado en Abando y su capacidad para facilitar la movilidad con el resto de capitales vascas y de otras grandes ciudades exige a las administraciones un esfuerzo concertado para evitar nuevas demoras. Lastres que comprometen el progreso de Bilbao y su competitividad frente a otras metrópolis ya conectadas. Si la apuesta institucional ahora es que la alta velocidad entre provisionalmente en superficie para no eternizar todavía más su llegada, solo cabe esperar que no sea una traba para la necesaria construcción de una moderna estación subterránea. Tapar la playa de vías permitirá hacer ciudad, coser heridas urbanas y hacer que la espera del TAV haya merecido la pena si es por un Bilbao mejor y más cohesionado.
Han sido muchos los debates sobre el soterramiento, esfuerzos y proyectos financiados con fondos públicos. Por experiencia, la capital vizcaína conoce bien los beneficios de la regeneración de viejos tinglados, de cuando los trenes atravesaban la villa a cielo abierto. La avenida del Ferrocarril, Amezola, Irala-Basurto y Uribitarte-Ripa son zonas ganadas a las vías, en una operación a la que se sumará Olabeaga. Culminar la ‘Y’ vasca no puede someterse a los vaivenes de la política ni a nuevos despropósitos. Cuando se anunció la alternativa de la estación provisional de Basauri, cundió la incertidumbre por si podía ser una solución definitiva que privase a Abando de su estación subterránea. Bilbao necesita cuanto antes el TAV, pero también un soterramiento moderno que elimine trincheras de otro tiempo.