
Mi querida Rosana: Arca de la Aliamza, causa de nuestra alegría, muy buenos días.
‘Público’ reproduce una de las expresiones más bizarras de Pedro Sánchez en su ya comentada rueda de Prensa del martes: «La pregunta que nos tenemos que hacer es: ¿la pareja de un presidente del Gobierno tiene que renunciar a su carrera profesional? ¿Esa es la España que queremos?» Es una respuesta condicionada: Si y solo si en su carrera profesional y/o en sus negocios interviene su marido en tanto que presidente del Gobierno. Esto ya es antiguo. Recuerda cuando Manuel Chaves presidía la Junta de Andalucía y su Gobierno dio una subvención de 10,1 millones de euros a la empresa MATSA (Minas de Aguas Teñidas) en la que trabajaba su hija Paula como apoderada. Hubo lío, claro. La Ley de Incompatibilidades de Altos Cargos de la Administración de la Junta de Andalucía aprobada por el Gobierno Chaves decía en su artículo 7: “7.1. Los titulares de altos cargos están obligados a inhibirse del conocimiento de los asuntos en cuyo despacho hubieran intervenido o que interesen a empresas, entidades o sociedades en cuya dirección, asesoramiento o administración hubiesen tenido alguna parte ellos, su cónyuge, pareja de hecho inscrita en el correspondiente Registro o persona de su familia dentro del segundo grado civil.” La Justicia falló en contra y condenó a MATSA a devolver 11,8 millones. Habría bastado con que ese día se ausentara el papá de Paula del Consejo de Gobierno, que tuviera que ir al médico, pero es que la vocación de impunidad les puede.
Marcos de Quinto decía a este respecto: “Claro que la mujer del presidente no tiene por qué abandonar un trabajo cuando éste es elegido. Sinceramente, creo que Begoña debería haber seguido con la contabilidad de los puticlubs de su padre y su tío, llevando la cuenta de los servicios de cada pilingui y de cada chapero, y pagándoles en cash. Lo qe no puede hacer es cambiar de trabajo para vivir del tráfico de influencia a cuenta de la nueva posición de su marido”.
Otra de Pedro Sánchez durante su rueda de prensa del martes: “Cuando gobierna la izquierda la legislatura dura cuatro años, no solo cuando gobierna la derecha. La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz le señalaba sus errores: “ES mentira. Él adelantó las elecciones en 2019 y en 2023. Sus intereses siempre por delante del interés general”.
José Fdez. Torres, un clásico: La mujer de Pedro Sánchez no es su mujer, es Begoña Gómez. Pero el novio de Ayuso es su novio. Y punto”.
Emilio Montilla se asomaba a la curiosa sentimentalidad de Pedro Sánchez: “Pedro Sánchez ha vivido múltiples desgracais desde que es presidente: 154.000 fallecidos por el COVID, 229 en la DANA de Valencia, 1.300 familias que perdieron su casa en el volcán de la Palma, 13 muertos en los incendios de Almería, miles de evacuados en los incendios de Madrid y Ávila. Sin embargo, la única vez que ha llorado en público fue cuando le echaron de secretario general del PSOE. Creo que sto da buena cuenta de la catadura moral y la megalomanía del personaje”-
Cuenta José Mª Olmo en ‘El Confidencial’ que El Gobierno agravó la falta de aviones antiincendios vendiendo en 2023 cuatro por obsoletos, dos de los cuales luchan ahora contra el fuego en Portugal.
Los sacó a subasta la entonces ministra Teresa Ribera, cómo no, y los compró una empresa de Estados Unidos por 40,3 millones de euros; dos de ellos ya están operando en la campaña contra incendios de Portugal. No tengo más que decir.
August Landmesser, que se está convirtiendo en un clásico, opinaba muy razonablemente que “estos hidroaviones no estaban obsoletos, si Portugal los está usando después de que nuestro Gobierno los malvendiera. Lo mismo pasa con las centrales nucleares. El Gobierno la scierra aunque estén perfecto estado”.
El Aguijón subía a X un comentario sobre este campeón de la lucha contra la emergencia climática con todo su socialismo: “Los vuelos en Falcon de Sánchez han emitido en dos años el CO2 equivalente a 5.000 años circulando en coche”.
Y un detalle a la altura del personaje que cuenta Pablo Haro Urquízar: “Sánchez baraja interrumpir sus vacaciones en Lanzarote para ver el eclpipse en un observatorio de Guadalajara. Se lo pagaremos todos”.
El alcalde socialista de Linares, Juan Fernández ha sido indultado parcialmente por el Gobierno de la pena de tres años de cárcel a la que había sido condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, condena ratificada por el Tribunal Supremo. El indulto rebaja la pena de prisión de tres años a dos, lo que le evitará ingresar en la cárcel. «Si tengo que ir a prisión, iré a prisión, pero no doblaré las rodillas ni me arrastraré como ustedes, babosas de dos patas» les dijo a los jueces que lo condenaron. ¿Y por qué lo condenaron? Pues porque entre 2011 y 2017 estuvo emitiendo cheques mensuales de 1.700 euros contra la cuenta de su grupo municipal y a favor de sí mismo. 122.400 euros en total y pretende la impunidad. Pas mal.