Jesús J. Hernández-El Correo

  • Cuentan 38 imágenes de presos etarras además de los tres exreclusos que portaron en persona el testigo en San Sebastián

La Fundación Fernando Buesa Blanco y Covite han denunciado la exhibición de 38 imágenes de miembros de ETA durante la ‘Korrika’, además de los tres exreclusos que portaron el testigo en San Sebastián, y han pedido por ello la retirada de las subvenciones públicas que recibe la carrera organizada por AEK.

Las dos entidades han firmado un comunicado donde lamentan que esta marcha «ha sido utilizada como un escaparate obsceno de legitimación del terrorismo, pervirtiendo por completo su objetivo de reivindicar el uso del euskera». Además de las 38 fotos de miembros de ETA «exhibidas y documentadas» por la Fundación Buesa y Covite, se han detectado «cuatro casos de portavoces de la ‘Korrika’ que han reivindicado abiertamente la excarcelación de los presos de la banda terrorista». Llama la atención la cesión del testigo a tres exmiembros de ETA en San Sebastián —Balbino Sáenz, Mikel San Argimiro y Xabier Atristain— y , en Bilbao, a la portavoz de Sare, Bego Atxa, y al hijo del miembro de ETA fallecido Kepa del Hoyo. En Pamplona, «un niño portó el ‘lekuko’ con una camiseta con la imagen de otro miembro de la banda, Patxi Ruiz, que asesinó al regidor Tomás Caballero; y la lectura del mensaje final de la ‘Korrika’ por parte de Aitzol Gil de San Vicente Pla, hijo de quien fuera jefe de ETA David Pla».

Tanto la Fundación Fernando Buesa Blanco como Covite consideran «moralmente inaceptable la instrumentalización simbólica de hijos de miembros de ETA para portar el testigo de la carrera». Recalcan que «ningún hijo es responsable de los crímenes de su padre, pero convertir esa circunstancia en un elemento de propaganda dentro de la ‘Korrika’ es indigno e inmoral, y supone una nueva forma de blanqueamiento del terrorismo y de humillación a sus víctimas», lamentan. En la lectura del mensaje final de la ‘Korrika’ el hijo de David Pla destacó que «vivió hasta los siete años» en San Sebastián y después «llegó a Iparralde como consecuencia del conflicto político y fue un niño con mochila», como se conocía a los hijos de presos de la banda bajo la política de dispersión.

«No son episodios aislados ni inevitables. Muy al contrario: son posibles porque la entidad organizadora, AEK, los tolera. La excusa de que «no se puede controlar todo» ha quedado definitivamente desacreditada en esta edición. AEK ha demostrado que sí puede intervenir y fijar límites cuando quiere hacerlo. Lo ha hecho excluyendo a Comisiones Obreras de la ‘Korrika’, en un veto que la Fundación Fernando Buesa Blanco y Covite califican como «sectario e injustificable».

Veto a CC OO

La 24ª edición de la Korrika, que partió de Atharratze y llegó el pasado domingo a Bilbao, ha estado marcada por el veto de la organización a la participación del sindicato CC OO, que ha provocado también que el PSE-EE anunciara que este año no acudiría. EH Bildu ha obviado la polémica, pero la coalición soberanista da plena validez a un artículo de ‘Argia’ que señaló a personas ligadas al sindicato. Y Pello Otxandiano llegó a hablar de «prácticas antidemocráticas y pseudomafiosas contra el euskera». Por su parte, CC OO denuncia un «apartheid social» por recurrir una veintena de OPE en las que consideraba que el conocimiento de euskera era «desproporcionado» e incumplía la ley. A pesar de haber ganado «muchos» de esos procesos judiciales, el sindicato sufre una campaña de señalamiento, con una docena de ataques a sus sedes.