IGNACIO MARCO-GARDOQUI-EL CONFIDENCIAL

Son las cuatro de la tarde y repaso la página de economía del periódico en su edición digital. Primera noticia: «La crisis del coronavirus destruyó un millón de empleos en el segundo trimestre». ¿Sorpresa? No, ya sabíamos que los datos iban a ser horribles, suponemos que los peores del año, al incluir a los meses de la pandemia profunda. Le recuerdo, en España tenemos 3,368 millones de personas sin trabajo. Tuvimos más, pero hay dos cosas que sí dan miedo. Una es que las cifras de la EPA no incluyen a las personas que están acogidas a los ERTE, y ya vemos el rosario de empresas que anuncian despidos -de momento nada de temporales-por cientos. Por de pronto, el número de horas trabajadas se hundió un 22,59%, algo que es histórico, y la tasa de paro asciende por la cota del 15,33%.

Segunda noticia. En el País Vasco, la cifra de ocupados cae en 30.500 y la de desocupados sube a los 90.400, con las mismas advertencias del párrafo anterior. Tercera noticia: Tubacex pierde 8,3 millones de euros en el semestre y sus ventas caen un 13%. Como las ventas realizadas corresponderían a pedidos anteriores, sería interesante conocer cómo ha evolucionado en estos meses la cartera de pedidos, que es la que nos podría dar la idea de cómo será el segundo semestre.

Cuarta noticia. El tráfico registrado en el Puerto de Bilbao desciende el 6,8%, una cifra mala, pero mejor de la esperada, gracias al sorprendente aumento del 21,02% del gas transportado. Un tráfico que no se deriva de un mayor consumo de energía de la industria (también ha bajado), sino del aprovechamiento comercial del derrumbe de los precios. El resto de productos caen entre el 10 y el 16%. Me parece poco y el presidente Ricardo Barkala, que de esto sabe mucho, admitió que «el año va a ser muy malo, con una previsión del 11% de caída para el total». Para animar la situación, los estibadores plantean una huelga curiosa (¿curiosa o dañina?) con una hora de trabajo y otra de paro. Justo lo que más le conviene a un sector que está «en la cola de la competitividad».

Quinta noticia: Bankia gana un 64% menos en el primer semestre y el Banco Central Europeo alarga su recomendación a los bancos de no repartir dividendos hasta 2021. Los que viven de ellos o completan sus rentas con ellos, deberán buscar otras fuentes de ingresos para sostenerse. Y a cruzar los dedos para que esos ahorros sean suficientes para mantener la solvencia de las entidades y evitar así que los sustos vayan a mayores.

Había mas noticias, pero se me acabaron el espacio… y las ganas.