Pablo Martínez Zarracina-El Correo

  • En el Vaticano ya no es Dios quien explica todos los misterios

Dos días después de la operación en la que se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho, León XIV caminaba, comía con normalidad y realizaba sus ejercicios de fisioterapia. Parece que incluso ha oficiado misa en el Hospital Gemelli. «La evolución postoperatoria transcurre con normalidad», comunicaron ayer el doctor Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora. Puede que en Italia los profesionales más eficaces y distinguidos sean aquellos cuyos apellidos harían suculenta cualquier salsa.

La salud del Papa ha irrumpido en la actualidad de un modo velocísimo. El domingo él mismo anunció que se le había detectado un nódulo en el pulmón; el martes se le operó y el nódulo resultó ser un adenocarcinoma. Ayer supimos que todo va bien en lo tocante al postoperatorio. Faltan unos días para saber cómo va todo en lo tocante a las pruebas histológicas. Eso determinará lo que viene. Puede que el domingo el Papa rece el Ángelus desde el hospital. El viaje por Hispanoamérica todavía no se ha cancelado. El Vaticano maneja la información sobre el estado de León XIV combinando el control con la diligencia. Eso proyecta profesionalidad y apertura. Y hace pensar en que tanto la fortaleza como la fragilidad pueden servir al final para lo mismo: construir la figura de un Papa más humano.

Al mismo tiempo, el Vaticano es un lugar complicado que requiere intérpretes especializados. Los vaticanistas nos recuerdan que la vulnerabilidad del Pontífice alimenta las intrigas. «Antes Dios explicaba todos los misterios», lamenta un cardenal al comienzo de ‘Cónclave’, la novela de Robert Harris sobre una sucesión papal. «Ahora las teorías de la conspiración han usurpado su lugar». Que la novela regrese a los lugares más visibles de algunas librerías confirma el interés que adquiere lo que sucede en Roma cuando las sotanas de los cardenales se mezclan con las batas de los médicos. Se insiste en que el Papa es joven y deportista y no se recuerda lo suficiente cómo resistió a pie firme aquella ovación tan servil y aplastante en el Congreso. Después de eso, uno sobrevive a cualquier cosa. También se repite estos días que sus antecedentes familiares no son los mejores. Sus padres murieron de cáncer y Louis, su hermano mayor, padece desde hace años un mieloma múltiple. Trump ha recordado el dato clave entre sus deseos de recuperación para el Pontífice: Louis es MAGA. Es un modo de razonar fascinante: «¿Conocéis al vicario de Cristo? Pues un hermano suyo que vive en Port Charlotte, Florida, es muy seguidor mío».

Badajoz

Siga a esa jueza

La jueza Beatriz Biedma declaró la semana pasada en la Audiencia Nacional como perjudicada por las llamadas cloacas del PSOE. La magistrada denunció una forma de amenaza característicamente mafiosa que coincidió con la llegada a su mesa del caso del hermano del presidente del Gobierno. Según su testimonio, el acoso incluía visitas inquietantes al colegio de sus hijas, encargos a clanes relacionados con el narcotráfico y también campañas en redes contra su persona. La magistrada señaló como responsable de algunas de estas forma de presión al exjuez Sáenz de Tejada, del que sabemos que fue en su día reclutado por la imaginamos exfontanera Leire Díez. El asunto suena tan turbio como increíble y el ministro Puente decidió ocuparse de él con el rigor que se le exige a un miembro del Gobierno, más aún cuando hay un juez denunciando amenazas contra su familia. «Que esta movida es un delirio a lo Martínez el Facha lo sabe hasta el apuntador», tuiteó Puente. Si la finura argumental es la de siempre, la referencia es algo confusa. Convendría tal vez preguntarle al apuntador. Mientras tanto, la jueza Biedma ha hecho una nueva denuncia ante la Policía Nacional. Asegura que, a su regreso de Madrid, cuando conducía con sus hijas hacia su casa en Badajoz, un coche la siguió y se le puso en paralelo. Al volante, al parecer, el exjuez Sáenz de Tejada, confirmando que la historia puede ser un delirio, pero no uno relacionado con algún entrañable tebeo satírico nacional sino con un documental sobre la mafia y el juez Falcone.