Editorial-El Correo

  • Dos meses y medio después del salto, sigue sin explicar los motivos que llevaron a miles de jóvenes a huir de su país

El discurso con el que Mohamed VI inauguró ayer el Parlamento salido de las últimas elecciones contiene una significativa advertencia a España: el rey de Marruecos plantea un nuevo modelo de gestión migratoria al considerar que la colaboración actual «ha llegado a sus límites», a pesar de los «avances significativos» alcanzados por ambos socios. El mensaje lanzado por el monarca añade tensión sobre Ceuta y Melilla tras la crisis abierta a finales de julio por la entrada masiva de inmigrantes. Sin ninguna referencia a un episodio que ha puesto en riesgo las relaciones diplomáticas y ha cuestionado la fiabilidad del régimen marroquí, el monarca recalcó que la cooperación entre los dos países no puede estar sujeta a «ninguna presión, amenaza ni chantaje». En su primera intervención pública tras la emergencia en la ciudad autónoma, que sigue sin recuperar la normalidad, Mohamed VI evitó las alusiones expresas a la visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla los próximos 13 y 14 de octubre, calificada por medios marroquíes como «provocación». Dos meses y medio después del salto, sigue sin explicar los motivos que llevaron a miles de jóvenes a huir de su país y a su incapacidad para contenerlo antes de cruzar la frontera.