Irene González-Vozpópuli
- A esta hora hay 68 muertos y 15 heridos en estado crítico en el segundo gran accidente ferroviario en 10 meses desde la tragedia de Adamuz
Hay días que no es fácil escribir llena de dolor, desgarro y desolación al ver una vez más españoles morir por culpa de este Gobierno. Me arde la impunidad que ostentan una y otra vez, y sin embargo esa indignación por la injusticia que sufre España trae serenidad y claridad ante qué hacer para un futuro mejor. Porque lo habrá. A esta hora hay 68 muertos y 15 heridos en estado crítico en el segundo gran accidente ferroviario en 10 meses desde la tragedia de Adamuz, donde cayeron 46 inocentes. Un fallo en un sistema de seguridad provocó que un AVE alcanzase a un Iryo detenido en la vía, ambos dirección Sevilla a la altura de Urda, Toledo. Los sistemas de seguridad LZB si funcionan correctamente, es imposible que ocurra lo que ha ocurrido. Impiden que dos trenes circulen por la misma vía en el mismo cantón de forma automática.
Y si el sistema de seguridad no funciona, no es un fallo humano, sino un fallo de la infraestructura ferroviaria gestionada por ADIF. Cuando el sistema falla en el centro de control se ponen las vías en rojo y se detienen los trenes. Si falla el sistema de seguridad no se puede circular. No debe haber más instrucción que ésa. El sistema de supervisión del AVE en dicha vía daba error desde el martes por la noche, según han declarado maquinistas. Sin embargo, cabe preguntarse si hay presiones políticas sobre empleados de entidades Públicas como ADIF y funcionarios de la Administración (que las permiten) y se decidió continuar la marcha del tren para evitar grandes retrasos en campaña electoral. El votante al que desprecian ya habrá olvidado los muertos de Adamuz tras haber visto a Sánchez con Broncano. Sinceramente, no hay nada más patético y despreciable que acabar votando al PSOE en estas elecciones, después de esto y su falta de asunción de responsabilidad como si no tuviese nada que ver con ellos.
Son grandes accidentes de trenes con una probabilidad de que sucedan una vez cada 50 años, si es que llegan a suceder, y nosotros hemos sufrido dos catástrofes mortales en la misma línea de tren en solo 10 meses. Esto escapa a todo cálculo estadístico, un «Cisne Negro«, un evento astronómicamente improbable que, según los modelos matemáticos estándar, no debería ocurrir. Pero es que esto no es una casualidad remota, ni son accidentes, son crímenes consecuencia directa de las decisiones políticas previas del Gobierno corrupto del Partido Socialista, del PSOE. No ha sido un error humano, sino político, y el único motivo de que hoy estemos llorando de nuevo la pérdida de compatriotas es porque tras Adamuz no hubo ninguna consecuencia. Ni dimisión, ni nada, lejos de ello el Ministro Óscar Puente se atrevió a mofarse entre bailes en un programa de La Sexta de los problemas de la Renfe.
Hoy no es momento de pedir la dimisión de Puente, sino su detención y puesta a disposición judicial inmediata por el peligro que supone que siga en su puesto. Ni siquiera llegaron a reconocer la causa oficial del accidente en Adamuz, que se debió a una falta de mantenimiento en las vías del tren, cuyo operario es Renfe. Entonces quisieron culpar a una compañía de tren por ser privada. Hoy quieren culpar a un operario que obedeció.
En un país que no estuviese secuestrado por una organización criminal y abandonada por una clase política parasita del Estado, a la que no le importa la degradación de la vida de los españoles, tras la tragedia de Adamuz se tendrían que haber tomado medidas drásticas para solucionarlo. En lugar de eso se ha bajado la velocidad de los trenes y la frecuencia solución a nada. Más impuestos y más tercer mundo, la España del PSOE. Tras las riadas de Valencia con centenares de muertos, ¿qué se hizo para evitar que volviese a suceder al año siguiente? Nada. Y tras el apagón, tampoco se hizo nada. Cada día hay desconexiones sin que se tomen decisiones políticas para que vuelva a suceder. Y tras la invasión de Ceuta, ¿qué medidas hay cuando Rabat vuelva a hacerlo? Y así lleva España sobreviviendo en una cuerda floja sobre un acantilado donde si algo funciona se debe al compromiso de algunos hombres y mujeres buenos que sí les importa que salgan bien las cosas en su trabajo, y sin duda a la intervención Divina. Una España irrespirable paralizada en la abulia del centrismo mediático de no exigir nada porque eso son palabras muy duras. Ahora como el PSOE es invotable dicen que eso de ir a votar en estas elecciones es de extremistas polarizados.
Un Estado que nos expolia, no destina recursos a garantizar nuestra seguridad por culpa de decisiones del expolio y la destrucción. Mientras Sánchez viaja en Falcón, nosotros nos jugamos la vida en el tren y la carretera con un déficit de mantenimiento de 13.000 millones. No se invierte en infraestructuras ni siquiera en cuestiones básicas de seguridad, mientras hay récord histórico cada año de recaudación tributaria. Los fondos Next Generation para modernizar infraestructuras no fueron utilizados. La Unión Europea, a través del Banco Europeo de Inversiones con Nadia Calviño, anunció en julio de 2026 una financiación de 365 millones de euros destinada a infraestructuras de transporte ferroviarias y de carreteras en Marruecos, 5 meses tras Adamuz, 30 días desde el pago del IRPF de los españoles y días antes de la invasión marroquí.
Y el Gobierno de Sánchez lleva aprobados más de 1.700 millones en créditos ferroviarios para Marruecos, Egipto y Uzbekistán. Los españoles los primeros en pagar y trabajar, los últimos en los que se invierte. Es inmoral, es criminal.
No es hora de suspender la campaña electoral para que los responsables de la degradación de los servicios públicos, que causa muertos, puedan disfrazarse de compungidos y consternados políticos ajenos a toda responsabilidad para que tras las elecciones se rían de los muertos y de todos los españoles. Ahora más que nunca hay que denunciar la situación insostenible y peligrosa de las infraestructuras del Estado. Los españoles viven asfixiados a impuestos con miedo de usar servicios públicos abandonados y merecen solución y justicia a tanta ignominia del PSOE.
Estamos en un momento en el que España necesita personas en el Estado con valor, convicción, firmeza y determinación para llevar a cabo la reconstrucción nacional en todos los ámbitos, pero sobre todo un profundo amor a España para priorizarla sobre todo lo demás.
Mis oraciones por el eterno descanso de los 68 fallecidos, por los 15 heridos que a esta hora luchan por su vida, por sus familiares y a todos aquellos que han tenido que sufrir este trauma, que lo hago mío. Saldremos de ésta.