Ángel Expósito-ABC
- Cada día que pasa, desde la invasión de Ceuta, avanzamos un poco más en la ignominia. Sin limite. Sin solución y din dignidad
La última es el colmo (hasta ahora), porque a buen seguro que habrá más escupitajos que aún no sabemos. Y es que en los días previos a la invasión de Ceuta por 80.000 personas (dirigidas, animadas y guiadas) un alto cargo de la Moncloa le dijo al alcalde de Ceuta, Juan Jesús Vivas, algo así como: «No llame usted más veces, presidente, todo está bajo control. No sea tan pesado». Todo porque Vivas había reiterado en llamadas sucesivas desde días antes que se avecinaba la catástrofe. Y osó molestar a ‘Su Infinita Sanchidad’ y pedir que se pusiera al teléfono, lo que, obviamente, no consiguió.
Fue entonces, a la tercera o cuarta llamada, cuando un súbdito de tercer nivel del líder supremo, ¡Oh! Amado Líder, sugirió a Juan Jesús Vivas que era un plasta. Y que eso de la avalancha era un cuento chino xenófobo, fascista y de la derechona. Problema: que ocurrió tal cual. El alcalde Vivas tuvo razón. Bastaba con mirar desde la playa de la Ribera hacia Castillejos y Tetuán, al otro lado de la frontera del Tarajal, para confirmar que esa masa de decenas de miles de personas no era normal. Y que venían, sí o sí, hacia España.
Pero al súbdito (y qué decir a Su Sanchidad) le dio lo mismo. Como les resbaló al delegado del Gobierno en Ceuta y al ministro del Interior (¡Qué papelón, Marlaska, qué papelón…!). Y me imagino a Mohamed, al heredero, a los capitostes del Régimen y a los miles de espías marroquíes partiéndose de risa con nuestra NO reacción y con la cobardía del Gobierno. Y todavía nos ponen en bandeja la cabeza de un ‘pringao’ como trofeo de caza mayor. Los pelotas y fontaneros nos quieren hacer creer que el jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta es importante. ¿En serio? ¿Este es el nivel de responsabilidad ante este caos? ¿Basta con el jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta? Y nadie del partido (salvo honrosas excepciones del PSOE en Ceuta) se levanta. Y, al menos, grita.
Casi mes y medio después, esto es un no parar de desidia, mentiras, desgobierno, abandono, desprecio y cobardía. Y me planteo algunas dudas, creo que razonables. ¿Cómo vamos a recuperar nuestra imagen ante el mundo y, no te digo, entre los servicios de inteligencia de los países ‘amigos’? Y si vuelve a ocurrir otra avalancha… ¿qué? ¿Hay alguien con la dignidad suficiente para irse? ¿Nadie se ha puesto en el lugar de los ceutíes? ¿Y qué será de esos miles y miles de chicos (en su mayoría son varones jóvenes) que deambulan como zombies por Ceuta? Cada día que pasa desde la invasión, hace ya 46 días, avanzamos un poco más en la ignominia. Sin límite alguno. Sin solución a futuro. Y sin dignidad como Nación.
PD.- Un saludo a quien me incluyó en esa lista de periodistas manoseada por el Ministerio del Interior. Desde estas líneas me dirijo a ese/esa/eso súbdito/súbdita/súbdite para decirle desde el cariño: «A la próxima, vas a etiquetar, a calificar o a encasillar… a tu padre». Afectuosamente, Ángel Expósito Mora.