El Gobierno va a regularizar a medio millón de inmigrantes irregulares. Maniobra
de distracción, manotazos de ahogado, ya había anunciado el Gobierno que
intentaría permitir el voto a los 16, cuando los jóvenes se inclinan
mayoritariamente a la derecha.
MGaussage escribía sobre la estupidez del pobre David Uclés al darse de baja en
los de Sevilla por la presencia de Aznar y Espinosa de los Monteros, que ni siquiera
iban a estar en la misma mesa: “El tonto de la boina necesita darse a conocer” y
colgaba el comentario de un antiguo colaborador de mi blog, Don Uno: “O sea,
Carrillo y Fraga podían darse la mano en 1977, pero un niñato intolerante on
boina, nacido 60 años después de terminar la Guerra Civil, no puede debatir en
2026 con un presidente de la democracia y otro escritor. Y añade una foto de
Carrillo y Fraga estrechándose cordialmente las manos, en lo que mi admirado
Antonio Lucas llamaba en su columna “la presentación por Fraga del libro de
Carrillo ‘Eurocomunismo o estado’.” Luego, ya incontenible, llama a Carrillo ‘el
comunata’. Fraga diciendo que hoy les voy a presentar a un conferenciante que es
un comunista de tomo y lomo, o una expresión sinónima para que venga un niñato
a llamarlo ‘el comunata’. Manda huevos a Sandra, que decía Maruja Torres.
Vayamos por partes: el libro de Carrillo se titulaba ‘Eurocomunismo y Estado’. El
joven Lucas ha sufrido el síndrome de Baltasar Garzón: confundir copulativa y
disyuntiva. Es verdad que ese mismo año se había publicado el libro, pero lo que
Fraga presentó en el SigloXXI fue una conferencia de Santiago Carrillo. En el Club
Siglo XXI no se presentaban libros. Contaba bien aquello Pedro J. Ramírez en ABC el
28 de octubre de 1977.
Debo confesar que yo no sabía quién era David Uclés hasta que ha ganado el
Premio Nadal, pero al ver su foto dije para mí: es un tonto con boina. La
realidad, los hechos, vinieron a confirmar lo acertado de esa impresión, porque
Boinas Elósegui le ha regalado tres txapelas, en atención a la plurinacionalidad española, supongo. Es, además, tonto cum fraude, tonto con capirote, tonto con
gola, con barretina y con cachirulo. El caso es que se ha dado de baja en un acto
convocado en Sevilla para tratar el 90º aniversario de la guerra civil española. Y
lo ha hecho por la presencia en el cartel de «dos individuos», en alusión expresa a
José María Aznar, y al exportavoz parlamentario de Vox y presidente de la
plataforma Atenea, Iván Espinosa de los Monteros.
Nuestro querido Pedro Corral ha puesto de relieve su idiotez con la mención de
unos pocos hechos: “Con el Gobierno de Aznar se celebró la primera gran
exposición sobre el exilio republicano, y se conmemoraron los centenarios de
García Lorca, Rafael Alberti, María Teresa León, Luis Cernuda, Max Aub…”

Al hablar de tontos también hay que hablar de tontas y Rosa Villacastín hace podio
cada vez que puede: “Esperanza Aguirre, la única política española que compró a
dos militantes socialistas para ganar unas elecciones. Les estuvieron (aquí ha
querido decir ‘tuvieron’) escondidos en un hotel madrileño hasta la votación. ¿Por
qué nadie lo recuerda?”
Porque no fue así. No era una votación para presidir la Comunidad de Madrid, sino
para presidir la Asamblea de Vallecas. La SER y El País se empeñaron en seguir la
pista de la pasta, pero han pasado 23 años y no han encontrado nada, porque no lo
había. Tamayo y Sáez, miembros de ‘renovadores por la base’ se rebotaron al
enterarse de que el candidato del PSOE, Rafael Simancas, iba a dar a los comunistas
de Fausto Fernández lo que en su opinión les correspondía a ellos y posibilitaron
con su ausencia que fuera elegida presidenta de la Asamblea la popular Conchita
Dancausa y pidieron negociar el asunto con Zapatero. Éste los expulsó y Simancas
perdió las dos votaciones de su investidura los días 28 y 30 de junio. Esperanza
Aguirre convocó unas nuevas elecciones para el 26 de octubre de 2003, que ganó
por mayoría absoluta, con 57 escaños frente a los 56 que sumaron el PSOE e IU. Esa
es la historia del asunto.
No es la única prueba de estulticia. Ayer colocó un comentario en X que decía:
“Raro, raro, demasiados incidentes en trenes españoles. Seguidos.
Curiosamente hace unos días, un eurodiputado hablaba de “sabotajes de trenes”

poco después del accidente Málaga-Madrid y un sinnúmero más. Ningún periódico
se hizo de eco de estas declaraciones. Raro”. Además de tonta e ignorante,
paranoica.
Mi querida Gloria Lomana capturaba esta perla de Oscar Puente en El País: “Las
demandas de los maquinistas se atienden siempre. Muchas de las advertencias
que hacen tienen que ver con el confort de la marcha, no con la seguridad. En el
tramo accidentado no hay ningún aviso relacionado con la seguridad”.
Hoy, nuestro viejo amigo Antonio Papell se supera a sí mismo: “Trump tiene ya
su Gestapo en Minneapolis. A este paso, Europa tendrá que liberar a los
norteamericanos de su Führer. Con Putin a la cabeza”. Tener claras las
prioridades se llama esa figura.
Putrefacha se muestra preocupada por las manifestaciones que últimamente
está prodigando el Rey mediante un diálogo apórifo:
-Majestad, ¿cómo estaban los presos venezolanos?
-Retenidos.
-¿Y cómo están las infraestructuras?
-De cine.
¿Y el funeral?
-Laico.
-No hay más preguntas, señoría.
Una de las excrecencias mediáticas más deplorables es un tal Héctor de Miguel,
de nombre artístico Quequé. Es noticia porque su última ocurrencia, la
caricatura del periodista Nacho Abad, con una calva de pega y haciendo chistes
sobre los muertos de Adamuz lo han llevado a dar un paso atrás y dejar el
programa ‘La hora veintipico’. Éste es el mismo tío que hace algún tiempo abogó
por dinamitar el Valle de los Caídos, pero en domingo para que la basílica
estuviera llena de fieles y luego ir a las iglesias con las piedras a tirárselas a los
curas pederastas. Girauta ha tirado de su tonta aliteración para retratarlo:
“Quequé se ha hecho popó”.

Uno menos, felicitémonos mientras dure, porque no va a tardar Televisión
Espantosa en ofrecerle algún programa. O la subdirección de alguno de los
esperpentos ya existentes. Por ejemplo, de Silvia Intxaorrenda, una de las
periodistas más infames de este carajal. Para prueba, la entrevista que esta
pájara le hizo al ministro Puente. Ni una sola repregunta, ni una sola alusión a
las mentiras comprobadas del homo presapiens. La entrevista se calificó por sí
sola en la despedida, cuando ella agradeció al entrevistado su presencia y sus
respuestas y él puso el colofón: “Muchas gracias porque así da gusto, poderse
por lo menos explicar”, dijo.

Ayer vi una entrevista a Nacho Escolar en la SER, en la que sostenía erre que
erre, que la jurisdicción española es posible en el delito de trata. ¡Trata de
blancas! Este pobre chico ha confundido a Julio Iglesias con el suegro del
presidente.