Ignacio Camacho-ABC

  • «Lo que le da la rabia a la ultraderecha es que haya solucionado el problema de Ceuta en la tumbona y sin moverme de la Mareta»

A ver, hatajo de tarugos, en primer lugar me tendríais que agradecer que venga; todavía no sé siquiera qué hago aquí cuando podría seguir tumbado a la bartola en la Mareta. Pero ya que me he rebajado a daros explicaciones podríais al menos tener la delicadeza de aplaudir en vez de pedirme cuentas. En fin, vamos a abreviar, que la lucha contra la internacional reaccionaria me da mucha tarea: la crisis de Ceuta está resuelta y lo que os da rabia es que la haya solucionado sin moverme de Lanzarote y con las chanclas puestas. Pues agua y ajo, que los líderes planetarios como Mi Persona no necesitan mover el trasero de la tumbona para arreglar un problema. Con un par de llamadas entre buceo y buceo conseguí en un pispás que Marruecos abriese la frontera: el proceso de retorno más rápido de la Unión Europea. Además con esa gente de Rabat no hace falta marcar el número siquiera porque con el Pegasus siempre tienen la línea abierta. Ventajas de la cooperación estratégica.

Lo que no queréis entender es que la emergencia no es de seguridad sino humanitaria. Lo del ataque a la integridad territorial fue un lapsus, una equivocación que me colaron los asesores sobre la marcha y ya está subsanada con el despido del inútil que me escribió esas infaustas palabras. Aquello fue una sorpresa que nadie podía prever, una masa de ochenta mil personas surgiendo de la nada, como los Caminantes Blancos de ‘Juego de tronos’ pero por el agua. Y qué iban a hacer los quince o veinte policías que teníamos allí de guardia, ¿disparar a las criaturas desarmadas? Estoy orgulloso de haber salvado tantas vidas y de presidir un Gobierno que se ha volcado en atender el drama. El de los ‘migrantes’, digo, que los ceutíes siguen teniendo comida y cama. Por cierto, el vídeo de recomendaciones musicales era para alegrarles la vida a los caballas en vista de que las circunstancias los obligan a encerrarse en sus casas. Lástima que no se me ocurriera durante la pandemia para entretener a la población confinada.

Así que dejaros de manifestaciones con banderitas y de señalar a Marruecos. No hay ninguna prueba de que interviniera, al menos de momento. Eso son maquinaciones de los traidores que tienen Marlaska y Robles en sus Ministerios. Sí, Margarita, tú también, y a ver si al menos aplaudes cuando toca, menuda pájara, que te estoy viendo. Los dos tenéis infiltrados de fachas la Policía y el servicio secreto. Y sobre la información pirateada en mi teléfono, ya se enterará el sucesor del sucesor de Feijóo cuando en 2040 llegue al Gobierno. A lo que iba, que la invasión, el movimiento migratorio masivo, quiero decir, fue un hecho sobrevenido por motivos multifactoriales, poliédricos. Cosa de Trump, Netanyahu, Musk, Putin y todos esos que me la tienen jurada por mantener a España en el lado correcto. Y ya está bien de cháchara, capullos, que os he dedicado demasiado tiempo y me está esperando Begoña para el almuerzo. Si es que tendría que hacerles caso a los que me aconsejan cerrar de una vez el Congreso…