Podríamos decir que ayer, Moreno Bonilla fue derrotado por las encuestas a pie de urna, que le atribuían hasta 58-60 escaños. En realidad, perdió 5 escaños de los que tenía en el Parlamento andaluz y se ha quedado a falta de dos para la mayoría absoluta. Esto ya se lo temía el candidato del PP que alertaba de no confiarse ante las urnas. La candidata socialista, que cumplió las expectativas, rebajando el suelo de Espadas, había dicho : “mañana seré presidenta de la Junta de Andalucía”, prueba evidente de que no la ha llamado el Señor por los caminos de la predicción. Dicho lo cual, los resultados confirman que los socialistas andaluces son como los peronistas al decir de Borges: incorregibles.
Ayer publicaba The Objective una información impresionante sobre la última villanía del ministro del Interior firmada por Antonio Rodríguez. Grande Marlasca ha disuelto a la unidad de la Guardia Civil que estaba investigando varias irregularidades como falsificación documental, violaciones de seguridad aérea y encubrimiento cometidos supuestamente por Plus Ultra en varios vuelos realizados entre 2022 y 2025, en los que se podría haber vulnerado la normativa en seguridad aérea. Por ejemplo, un vuelo a Guinea con 10 toneladas de sobrepeso.
Uno de estos fulanos que ensucian con su presencia la televisión pública española se llama Marcos Martínez, Grison de nombre artístico, que actuaba en La Revuelta, junto a David Broncano e Hiba Abouk. Hablaban de las cucarachas y el tal Grison dijo: “¿Sabes que pueden vivir sin cabeza una semana? Como Ayuso en México”. Cucarachas era el apelativo más usado en Ruanda por la Radio de las Mil Colinas para referirse a los tutsis en los comienzos de lo que para mí es el genocidio más tremendo de la historia de la humanidad. 840.000 asesinados en 94 días, una productividad del crimen mayor que la de Auschwitz. Y con procedimientos puramente artesanales, brazo y machete. Deshumanizar para matarlos. Lo del tal Grison fue acompañado por las risotadas de Broncano y de la Abouk. Esto en la Televisión Pública Española.
Es universalmente reconocida, Federico, tu maestría para acuñar motes que le cuadran muy bien al personal. Pero mira, te acaba de salir un competidor. No cuantitativamente, claro, pero cualitativamente tiene un punto. Es de Libertad Digital, o sea que todo queda en casa, después de todo. Es Javier Somalo y le acuñaba un mote magnífico a Mari Chusma Montero, por su campaña en Andalucía. Mucho más hoy lunes que ya conocemos el resultado electoral: María Jesús Despeñapedros.
Mi buen Fernando Navarro colgaba en X un video de Ana Belén cantando uno de sus grandes éxitos, ‘Solo le pido a Dios’ y el psicópata de la Moncloa, como acostumbra, barría para casa colgando un tuit con un verso de la canción: “Que la guerra no me sea indiferente”. Bernardo Erlich colgaba otro tuit para refrescarle la memoria: “Al autor de ‘Solo le pido a Dios’, (un creador argentino llamado León Gieko) tus aliados de Hamás le secuestraron un sobrino el 7 de octubre de 2023. Saludos”. No solo lo secuestraron, lo asesinaron aquel mismo día.
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) respalda la suspensión cautelar de acreditación a Vito Quiles y Bertrand Ndongo acordada por la Mesa del Congreso: “Es una victoria para la profesión”. No dice de qué profesión.
Eurovisión se celebró el sábado con la incalificable cacicada de Pedro Sánchez, que no solo vetó a través del testaferro que puso al frente del ente público, un tipo con cabeza de avestruz. España no participó, ni TVE retransmitió el festival. Israel quedo segunda, detrás de Bulgaria. Mira, un ridículo que se ha evitado España. Hay que recordar que el año pasado que España sí participó, el voto del público español fue abrumadoramente mayoritario para Israel. Más de lo que ayer votó Andalucía a Pedro Sánchez en el culo de María Jesús Montero.
Leyre Iglesias, que es una periodista generalmente aseada, dio ayer, domingo, la de arena, colmada, en una columnita titulada: “Qué difícil es defender a Vito Quiles y N’Dongo” sobre la suspensión ad calendas graecas de sus acreditaciones como periodistas en el Congreso. Es que no se trata de defenderlos. Se trata de atacar las arbitrariedades contra ellos de los poderes públicos. Los compara con Intxaurrondo, Javier Ruiz, Cintora. Se le han olvidado Santaolalla y Gonzalo Werther. “Lo que hacen los purgados, dice, no difiere mucho de estos”. Es una comparación infame. Ellos son dos particulares, mientras quien los censura y los violenta son los poderes de la democracia, la Mesa del Congreso. Lo que les diferencia de sus iguales es que a estos les ha colocado a todos el poder en la televisión pública española. Seguramente Quiles es pesado, incluso un ‘soldado de la polarización’ como dice Leyre con bélica metáfora, pero yo no le he visto trepar a la chepa de sus presuntas víctimas, ni agarrarles de una pierna como le hacían a él las amigas/guardaespaldas de Bego. Ella debería ver los videos que circulan por la red en los que se le ve formulando en tono correcto sus preguntas, pertinentes siempre, al portavoz López en rueda de prensa y a éste negarse a responderle con ademanes y palabras de gañán. Y lo que es peor: a los periodistas que comparten el juicio de Leyre apresurándose a cambiar de conversación y de preguntas.
Luigi se hacía eco del último trío que le hemos conocido a Ábalos, con dos prostitutas en su vivienda de ministro cinco días antes de su destitución: “No se le pueden poner putas al campo. (Mejor en interior)”.
Tengo más, claro, dos décimas de Gulliver, pero lo que me falta es tiempo. Quédense para mañana.