Rebeca Argudo-ABC
- En el propio cargo de Torró, secretaria de Organización del PSOE, hay un sospechoso patrón de comportamiento
Dice Rebeca Torró, secretaria de Organización del PSOE, que el contenido del sumario del caso Leire (esa militante sin cargo pero con agenda) no es más que «comportamientos individuales de farsantes, oportunistas y resentidos que han usado el nombre del PSOE en vano y en falso». Que eso no es el PSOE. Lo dice en calidad, intuyo, de comportamiento individual que utiliza el nombre del PSOE con provecho y en acierto, lo contrario que los farsantes, oportunistas y resentidos. Rebeca Torró sí es el PSOE. Así pues, deduzco, si el PSOE no es la suma de los comportamientos individuales de afiliados, militantes y cargos que son tipos farsantes, oportunistas y resentidos, debe ser la suma de los comportamientos individuales de aquellos que son honestos, desinteresados y benevolentes. De los buenos y no de los malos. Aunque estos sean tantos que estén cerca de dejar de ser casos aislados para pasar a ser ya patrón de comportamiento. Uno que, por su falta de integridad y bonhomía, ni salpica ni compete a la organización que los ampara. No sé si me siguen. El PSOE como tal, parece, más que organización política, más que conjunto de personas que comparten ideas y valores, es un ideal, un modelo de excelencia, que opera con autonomía e independencia y que no es reflejo de los actos y voluntades de aquellos que lo componen. Y, por muchos que estos sean, es irresponsable. Que el PSOE no es eso, no insistan. El PSOE solo será lo que sean sus militantes mejores. Los que ayudan a viejecitas a cruzar pasos de cebra, acarician gatos y dan los buenos días y las gracias. Si nunca saludan, tiran papeles al suelo o se cuelan en las colas, no es el PSOE. ¿Que desciende la tasa del paro? Es el PSOE. ¿Que hay graves problemas habitacionales? No lo es. ¿Que la macroeconomía va como un tiro? PSOE. ¿Que la micro no tanto y se dispara el precio de la cesa de la compra y no llegamos a fin de mes? No lo es. ¿Corrupción? No. ¿Prevaricación? No. Feminismo, sí; racismo, no; empatía, sí. ¿Leire Díez dice que viene de parte de los de arriba para conseguir llevar a cabo sus tejemanejes? Leire Díez no es el PSOE, señora. ¿Dice Rebeca Torró que ni media duda sobre la honorabilidad y transparencia de este partido y de los valores que representa? Rebeca Torró sí lo es. Y lo es gracias a que el PSOE es todo lo bueno y nada de lo malo. Porque de no ser así, de ser las siglas de una organización de personas que, en representación de los ciudadanos que comparten sus ideas, proponen y tratan de llevar a cabo un programa político que las refleje y no la magnífica idea superior de probidad que es, podríamos decir, atendiendo a sus predecesores, que en el propio cargo de Torró hay un sospechoso patrón de comportamiento. Menos mal que son solo deleznables comportamientos individuales, bendito sea el PSOE.