EDITORIAL-EL IMPARCIAL

Desde su laicismo exacerbado, Pedro Sánchez se ha caracterizado por su desprecio a la Iglesia Católica, cuando no por sus ataques a la religión mayoritaria en España. No obstante, ahora, con la pretensión de desviar la atención de sus corruptelas, y las de su mentor Rodríguez Zapatero, busca aprovechar la visita del Papa a España. Redoblar su “progresismo pacifista”, como si el Santo Padre viniera a nuestro país a respaldar su enfrentamiento con Trump”. La llegada de León XIV se convertirá en un acontecimiento y reunirá a multitudes de todas las ideologías, pero lo hará para difundir la doctrina católica, que es lo contrario a un acto político sectario.

Como recordaba en su último artículo nuestro colaborador Rafael Ortega, el cardenal arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, José Cobo, ha declarado que el Papa León XIV no viaja a España ni para “hacer política” ni para “quitarle votos a nadie”. “El Papa no va a ir contra nadie, porque la Iglesia y el Papa no van a decir nada contra nadie. El Pontífice va a invitar a los políticos a mirar la experiencia de la migración desde «el bien común, la dignidad de las personas y «la verdad, la justicia y la caridad. Pero no es para enfrentarse a nadie en ningún momento. Pues el problema de la migración, por ejemplo, no es solo un problema político, es un problema de derechos humanos, de dignidad, de reconocer a las personas”.

Como también adelantó Rafael Ortega, la primera Encíclica del Papa, “Magnifica Humanitas” (Magnifica Humidad”) está dedicada a la “custodia de la persona humana en el tiempo de la Inteligencia Artificial, un tema que le interesa mucho, como ya vimos en el Mensaje que firmó con motivo de la 60 Jornada de las Comunicaciones Sociales y que ha querido unir su gran preocupación por la extensión de la IA, con la publicación de la Rerum Novarun de León XIII en 1891, que fue la gran respuesta de la Iglesia a los cambios sociales, provocados entonces por la industrialización, la urbanización y el nacimiento de la sociedad capitalista moderna, que transformó la forma de trabajar y de relacionarnos.

La inmigración, el rechazo a las guerras, la desinformación y la IA son una preocupación compartida por el mundo entero y por la mayoría de los partidos políticos. Por eso, el presidente del Gobierno no puede instrumentalizar y, por tanto, falsificar, la visita del Papa a España, pues, como decíamos, el Santo Padre no viene a nuestro país a hacer política. Viene por motivos sociales, para difundir la doctrina católica que, en efecto, coincide con el rechazo a la guerra, a la desinformación y con la preocupación por la inmigración o la IA. Y, menos aún, viene a apoyar las políticas “progresistas” de Pedro Sánchez.