CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO-EL MUNDO

Para comprobarlo basta detenerse un instante ante el escaparate de La hune: la mirada triste de Aron, los ojos de sapo de Sartre, el cigarro de Camus, el pecho descubierto de BHL, las greñas de Houellebecq. En Francia el intelectual sigue siendo un objeto de culto, un referente ético y hasta estético, una institución. Mi hermana parisina, por ejemplo, comprometida y chic, se casó con uno. Jean-François, Normale Sup, sentaba cátedra en la mesa, y sólo nuestro padre, con su adorable osadía napolitana, se atrevía a desafiarle. En España lo habría retado a duelo cualquier cuñado.

Y aun así hubo un tiempo…

El viernes, haciendo balance, me acordé del célebre artículo de Ortega publicado en El Sol el 15 de noviembre de 1930. Se titula «El error Berenguer» y acaba así: «¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruidlo! Delenda est Monarchia». El consenso académico lo considera decisivo en la caída de Alfonso XIII y el advenimiento de la Segunda República, cuatro meses después. ¿Una exageración? Tal vez. Sin embargo, no hace falta ser un cenizo antipinkeriano para concluir que los diques del contrapoder son hoy sombra de lo que fueron. Pregúntenselo al poderoso NYT: dos veces tuvo que publicar su exclusiva sobre las trampas fiscales de Trump para que sus propios lectores se dieran por enterados. Y aun así no pasó nada. Los gobernantes mienten, dicen bobadas, hacen barbaridades, y da absolutamente igual. Los escándalos resbalan sobre la piel de la opinión pública como aceite tibio. Lo mismo ocurre en España. Es difícil encontrar precedentes de un Gobierno tan… tan… A los hechos de este edificante y fertilísimo curso político me remito.

1-S: TVE retira el programa de Informe Semanal sobre los primeros 100 días del Gobierno. Por caridad.

3-S: Sánchez inaugura la enésima Era del Apaciguamiento con el ofrecimiento al españolazo Torra de un «referendum de autogobierno». El mismo día, la directora general de Trabajo es fulminada por legalizar la prostitución.

5-S: El Gobierno intenta saltarse el veto del Senado a los Presupuestos con una argucia legal. La mesa del Congreso sale al rescate de su cámara hermana. Y de la democracia.

6-S: Marlaska se reúne con Torra y deja en manos de la leal Generalidad la retirada de los lazos amarillos. Ahí siguen.

7-S: El Gobierno pierde su virginidad pacifista: 6.000 empleos en Andalucía bien valen la venta de 600 bombas a Arabia Saudí. Borrell preciosamente precisa que son de precisión. No matan yemeníes, sólo acarician.

11-S: Carmen Montón sigue los pasos de HuertaEl Breve. Dimite por haber plagiado su máster en –léase lentamente– Estudios Interdisciplinares de Género. Había copiado maravillas como las siguientes: «La familia es la derrota de las mujeres»; «La maternidad es esclavitud, incluso si es deseada y voluntaria».

12-S: Sánchez estalla ante una pregunta de Rivera: «Te vas a enterar». Lo que ha estallado es el Caso Doctorado: plagio, auto-plagio, un negrazo y una foto-nota en la mesa del Consejo de Ministros: «Te quiero, Papi».

16-S: Sánchez recibe a La Sexta en casa. No aclara el plagio, pero sí repite nueve veces, nueve: «Yo soy el presidente del Gobierno». Su auto-moción de confianza.

18-S: El Gobierno busca otra treta para sortear el veto del Senado a sus Presupuestos. Esta vez manosea una ley anti violencia de género. Pedro Weinstein.

22-S: La delegada del Gobierno en Cataluña se proclama partidaria de indultar a los presos golpistas. Empieza la operaciónFree Oriol.

23-S: Calvo, ella sí institutriz, se encarga de coaccionar al Supremo: «No sería lógico alargar la prisión preventiva».

25-S: Delgado es reprobada por el Senado por haber dejado tirado a Llarena frente a su recusación, doblemente fraudulenta, en Bruselas.

27-S: El ministro astronauta pierde la cara, aunque no el cargo, tras la publicación de que él también tenía una sociedad patrimonial para pagar menos impuestos. Sánchez en 2015: «Si una persona tributara menos con una sociedad instrumental estaría fuera de mi ejecutiva al día siguiente». Never forget.

1-O: Torra jalea a los CDR: «¡Apretad!». Los CDR responden asaltando el Parlamento de Cataluña. Y Ábalos dice que el feliz aniversario del golpe transcurrió «de modo asumible».

2-O: Torra advierte a Sánchez: «O hay referéndum o no habrá presupuestos».

4-O: El FMI, ingenuo, pre-posverdad, exige al Gobierno «medidas económicas creíbles».

9-O: Sánchez se desdice y anuncia que no piensa explicar su tesis en el Senado. Delgado vuelve a ser reprobada después de la filtración de sus conversaciones con Villarejo: «Marlaska es maricón». «A mí que me den un tribunal sólo de tíos». Hay jueces y fiscales menoreros. ¿Chantaje vaginal?: «éxito garantizado».

10-O: Se publica que la CNMV expedientó a Borrell por vender acciones de Abengoa cuando era consejero.

11-O: Sánchez pacta con Iglesias disparar el gasto social. El Acuerdo solemne tiene dos membretes: Pedro y Pablo, de tú a tú. De Yo a Yo.

12-O: Sánchez y su reina hacen un ridículo majestuoso al colocarse junto a los Reyes de verdad en el besamanos de la Fiesta Nacional.

15-O: El Gobierno remite a Bruselas un plan de presupuestos que ni la lechera.

17-O: La ministra de Hacienda admite: 1. Que la senda de déficit remitida a Bruselas no es legal. 2. Que la rehará. Y 3. Que luego se la saltará «porque es fácil».

18-O: Bruselas contesta al Gobierno: queremos unos presupuestos de verdad. Ya.

19-O: Iglesias se reúne con Junqueras en ese camarote del tercerismo que es la cárcel de Lledoners. A la salida dice: «Nosotros ya nos hemos movido. Sánchez ya sabe lo que tiene que hacer». Otra amnistía y una Segunda Transición.

22-O: El beatífico régimen al que el Gobierno pacifista le vendió 600 bombas descuartiza a un periodista en un consulado de Estambul.

24-O: Sánchez invoca a Trillo–PP, YAK, OPUS– para sugerir que el delito de rebelión no es aplicable a los presos golpistas.

25-O: Calvo, fiel segunda, lo secunda: Trillo pixie y dixie. El mismo día, Tezanos se gana el cielo/sueldo socialista: el CIS refuerza a Sánchez y presenta a Casado como un ultra sin votos.

30-O: Calvo, Women’s Secret, se reúne con el número dos del Vaticano y anuncia que la Iglesia comparte su rechazo al traslado de Franco a la Almudena. Tres horas después, Dios la desmiente.

31-O: En otra sesión descontrolada, Sánchez mantiene abierta la puerta, las ventanas, todo, a indultar a los golpistas.

1-N: El Gobierno fuerza a la Abogacía General del Estado a retirar la acusación de rebelión contra los golpistas. La palabra «violencia» se esfuma, las penas se reducen, la Fiscalía se queda sola.

2-N: Calvo implora: el indulto es una «vía de salida» a la crisis catalana. ¡Queremos presupuestos!

4-N: El socialista Gil acusa a los constitucionalistas que fueron a Alsasua de «agitar el odio». Marlaska, oh, Marlaska, pide evitar actos que «generen crispación». El País omite que también estuvo Savater.

5-N: Sánchez traslada a su partido que gobernará «con o sin presupuestos». En marzo dijo: «Un Gobierno sin presupuestos es tan útil como un coche sin gasolina».

9-N: El Gobierno pone en marcha la reforma de la Ley de Educación. Dará más poder a la Generalidad para pisotear los derechos de los castellanohablantes y permitirá obtener el Bachillerato con un suspenso. Celaá: «El peor castigo es la rebaja de la autoestima». El peor castigo es este Gobierno.

12-N: El Gobierno pacta con el PP, jilguero, el debilitamiento del Poder Judicial en plena ofensiva separatista. Quitan a Marchena del tribunal que juzgará a los golpistas y filtran su nombramiento como presidente del CGPJ antes de que sean designados los vocales que deberán elegirlo.

14-N: Un día brillante: El Gobierno permite a Kosovo competir con sus símbolos nacionales en España. Los estelados celebran. La CUP ataca la casa de Llarena y Marlaska dice que no hubo «ningún fallo de seguridad» y pide «no generar alarmismo». Se publica que la secretaria general de Deportes también creó una sociedad instrumental para pagar menos impuestos. Never forget.

15-N: Se publica que la ministra de Economía también creó una sociedad instrumental para pagar menos impuestos. Déjà vu.

16-N: Celaá se consagra: «La obligación de todo Gobierno es mantenerse». Ya lo dijo ZP, «como sea».

19-N: Delgado pasa de fiscal huelguista a objetivo de una huelga conjunta de todas las asociaciones judiciales. Pero ella dice que «la protesta es contra el PP». El mismo día, Ábalos desliza la posibilidad de un súper-domingo electoral para un súper-gobierno terminal. Y Pedro Fogg, o Phileas Sánchez, por fin consigue ser recibido por Mohamed VI. Ofrece a Marruecos una candidatura conjunta para el Mundial de Fútbol 2030 y más dinero a cambio de menos inmigrantes. Al día siguiente otros 900 sin papeles llegan a las costas andaluzas.

20-N: Sánchez ensaya la cursilería científica: «Sin presupuestos mi vocación de agotar la legislatura se ve acortada». Cosidó la lía. Marchena renuncia a su falso ascenso. Los golpistas recusan. Puigdemont pide otra de mejillones.

21-N: Otro día memorable: Bruselas desmonta las cuentas del Gobierno. El FMI rebaja sus previsiones de crecimiento. La OCDE advierte contra el descontrol de la deuda. Borrell, hostigado por el hooligan Rufián, dice haber recibido un escupitajo de otro diputado de ERC. El PSOE defiende al guanaco e insinúa que el ministro miente. Sánchez publica en Facebook un homenaje al comunismo: puesto que todo es de todos, la responsabilidad en el envilecimiento de la política española no es de nadie; y menos suya.

22-N: Delgado se convierte en la ministra con más reprobaciones de la democracia. La tercera, que no la vencida, se debe a que purgó al abogado del Estado que se negó a rebajar los cargos contra Junqueras & Co. En el frente exterior, todo genial: Londres cuela un artículo en los acuerdos del Brexit para mantener su soberanía sobre Gibraltar. El Gobierno, que lo heredó todo atado y ni lo vio venir, gime «¡nocturnidad y alevosía!», y amenaza con vetar la operación más delicada desde la fundación de la UE.

23-N: Sánchez se pasea por Cuba como un Fraga años 70. A diferencia de Obama, ni se reúne con la disidencia democrática ni desafía la censura. Durito con los dictadores muertos, blandito con los dictadores vivos.

24-N: Mucho aspaviento patriótico para tan poco pollo: Sánchez acaba aceptando el acuerdo del Brexit. La migaja es un papelito sin valor vinculante.

25-N: Sánchez proclama que con el apaño sobre Gibraltar «España gana».

Y aquí no pasa nada. Delenda est.