- Ayer, Sánchez pactó con un golpista –condenado por el Tribunal Supremo e indultado por él– restarle a la caja común de todos los españoles cerca de 5.000 millones de euros, además de la recaudación del IVA para Cataluña. Los expertos dicen que es inconstitucional y difícil de llevar a la práctica. Ya veremos
El concepto de Estado moderno nace con la Paz de Westfalia en 1648 y, desde entonces, ha ido perfeccionándose a lo largo de los siglos hasta llegar a nuestros días. Uno de los rasgos que más hizo avanzar el concepto de Estado hasta el modelo actual ha sido la política fiscal. La modernidad en la forma de organizarse las naciones y los países se fundamenta en el que se aporta a la caja común y quien más tiene, más aporta. La caja común del Estado es uno de los grandes avances. Junto a ello se encuentra el ejército profesional, el Derecho estatal unificado, el monopolio legítimo de la violencia en manos del Estado, la separación progresiva de poderes. Fue la forma de irnos alejando del concepto feudal y la razón por la que Europa, gran desarrolladora de todas esas ideas junto a los Estados Unidos, terminó siendo de las áreas más desarrolladas y de mayor progreso de todo el globo terráqueo.
Posteriormente, con la enseñanza cruel de las guerras, Occidente fue perfeccionando y mejorando el sistema de las democracias liberales, el menos malo de los sistemas, a juicio de los grandes pensadores. En España apenas llevamos 48 años de democracia. Puede parecer mucho, pero en el conjunto global de la Historia, es nada. Para nosotros es el período más largo de paz y convivencia, si exceptuamos la contumacia criminal de los terroristas de ETA, hoy representados en Bildu. Pues ya tenemos a un personaje, Sánchez, que perdió las elecciones, y que para mantenerse el tiempo que sea ocupando la Moncloa ha decidido operar contra el conjunto de los españoles, dándole un nuevo privilegio a Cataluña. Cada privilegio a Cataluña y al País Vasco es un agravio al resto de España.
Esta es la izquierda que se dice progresista: la que quiere volver a los modelos feudales previos a la Paz de Westfalia. Retrocedemos varios siglos y, si antes los señores feudales aportaban tropas al soberano, ahora ofrecen sus escaños al nuevo sátrapa. Eso sí, con apenas –todos sumados– el 9 % de los votos del conjunto total. Conviene que le llamemos a las cosas por su nombre. Así nos entenderemos todos mejor.
Ayer, Sánchez pactó con un golpista –condenado por el Tribunal Supremo e indultado por él– restarle a la caja común de todos los españoles cerca de 5.000 millones de euros, además de la recaudación del IVA para Cataluña. Los expertos dicen que es inconstitucional y difícil de llevar a la práctica. Ya veremos. Lo que sí está claro es que la ruptura de la cohesión de los ciudadanos y territorios de España puede volverse contra Cataluña y sus empresas. Si tú no me quieres, yo tampoco a ti.