Eduardo Uriarte-Editores
Estos no vinieron a la política porque estuvieran interesados en ella, por afán de servicio, por cierta ética personal, por la osadía personal de sentirse útiles a la sociedad. Estos llegaron para medrar, a hacerse millonarios, a vivir la vida lo mejor posible, pues repetidos y escandalosos casos se han dado para no ser conscientes de ello, por muy de nuestro partido que sean.
Por eso, el bienestar general que descansa en las leyes no sólo les importa un pito, lo consideran un obstáculo, y las infligen anunciándolas como pasos de progreso. De este modo impusieron la amnistía, proponen la sobrefinanciación de Cataluña, desacreditan las instituciones del Estado, y abandonan cualquier labor de gestión. Algunos votasteis a una pandilla de golfos metidos a políticos que recitan el relato que cada día les hacen publicistas y periodistas, pero ellos de política nada, pues ésta empezaría por defender la territorialidad del Estado, amén de conocer lo que es una nación.
Por eso llego a la suposición de que si no es por el chantaje que Marruecos le hace con Pegasus es porque la operación de venta de Ceuta, con pingües beneficios personales para él y su clan, ya estaría de tiempo atrás en marcha, además de conseguir un blindado refugio si hay que huir a alguna parte. Hace más de un año escuché tras una conferencia en el turno de preguntas (que en ocasiones se convierten en otra conferencia por parte de algún espontáneo) la sorprendente intervención de un venerable y anciano socialista, muy bien relacionado, enunciando como si tal cosa la necesidad de resolver el problema entregando Ceuta y Melilla a Marruecos. Entonces no le di importancia, hoy creo que expresaba en público lo que en determinados cenáculos socialistas ya se trataba. No era una idea propia.
Para facilitar la venta es necesario que la situación en Ceuta se pudra, que los ceutíes vayan abandonando por insoportable su ciudad, que su abandono fuera patente, y que el cliente, Marruecos, en todo momento supiese que el proceso de desahucio y venta sique en marcha. ¡Cómo inculpar a Marruecos, si es el comprador! ¿A dónde iba a ir Sánchez cuando todo le salte por los aires?
De este modo, con la cesión de Ceuta, hemos llegado al límite de la emergencia democrática. Que el Gobierno defienda a Marruecos frente a la opinión generalizada de la sociedad española y del Parlamento europeo supone el gran desprecio autoritario que caracteriza cualquier autocracia. De no ser expulsados estos, las elecciones, como en Rusia, serán un pucherazo.