Carmen LADRÓN DE GUEVARA-EL CORREO

Reconoce los hechos narrados en el escrito de acusación?» Con un escueto ‘sí’, los 47 acusados por pertenecer al frente de cárceles de ETA desfilan frente al tribunal de la Audiencia Nacional encargado de juzgarles. Tras escuchar las peticiones de penas de prisión y de inhabilitación absoluta por la comisión de 47 delitos de integración en organización terrorista, renuncian a su derecho a la última palabra y el juicio queda visto para sentencia. Se consigue así colocar la penúltima pieza del rompecabezas que muestra el complejo entramado político, financiero y social que constituye la organización terrorista ETA. Es 16 de septiembre de 2019. Veintiún años, tres meses y 20 días después del comienzo de todo.

Miércoles, 27 de mayo de 1998, diez de la noche, la Policía Nacional -por orden del juez Garzón- detiene en el Casco Viejo de Bilbao al responsable económico de KAS. Nueve detenciones más y veinte registros en empresas y domicilios particulares suponen el primer golpe al ‘aparato financiero’ de ETA. El ministro del Interior destaca la importancia de la operación policial. Arnaldo Otegi, portavoz de la mesa nacional de Batasuna, la califica de «bluf mediático, policial y jurídico». Se pone en marcha el conocido como ‘sumario 18/98’, que acabará con la detención de 76 personas, la intervención judicial de ocho empresas privadas, la clausura de los medios de comunicación ‘Egin’ y Egin Irratia y la ilegalización de las organizaciones KAS, Ekin y Xaki.

Esta operación policial es solo la punta del iceberg. Tras ella se suceden los casos ‘Jarrai-Haika-Segi’, ‘Gestoras Pro Amnistia-Askatasuna’, ‘Batasuna-Herriko Tabernas’, ‘Udalbiltza’ y ‘Egunkaria’. Mientras tanto, la izquierda abertzale comienza su campaña de descrédito contra la labor de jueces y policías, propagando la idea de que «la Audiencia Nacional criminaliza las ideas» o que «el Estado español» se inventa la «teoría del todo es ETA».

Primeras piezas del rompecabezas. 7 de febrero de 2005: comienza el primer juicio contra el entramado etarra. En el banquillo se sientan 32 responsables de las organizaciones juveniles Jarrai-Haika-Segi. Será la primera vez que pise la Audiencia Nacional, estudiaba tercero de Derecho. El juicio dura casi cuatro meses y el 20 de junio conocemos la sentencia. Se acuerda la disolución de las tres organizaciones por considerarles asociaciones ilícitas. No son terroristas porque no utilizan armas. La Fiscalía y la Asociación de Víctimas del Terrorismo la recurren. El 19 de enero de 2007, el Tribunal Supremo declara el carácter terrorista de las organizaciones que conforman las juventudes de ETA.

Segunda pieza, 20 de diciembre de 2007: la Audiencia Nacional notifica la sentencia del ‘sumario 18/98’ y declara que «KAS era parte de las entrañas de ETA y Ekin, su corazón». Se desmontan los aparatos político, internacional, financiero y mediático de ETA. 47 personas son condenadas como integrantes o colaboradores de ETA. Un año y medio después, el Tribunal Supremo absuelve a 9 y rebaja las penas al resto, pero mantiene los hechos probados de la sentencia de la Audiencia.

Tercera pieza. 21 de abril de 2008: comienza el juicio contra 27 responsables de las organizaciones Gestoras Pro Amnistia-Askatasuna. Tras tres meses de juicio, se publica la sentencia por la que se condena a 21 de ellos por su pertenencia a ETA. Un año después, el Tribunal Supremo confirma la condena de todos menos uno. Faltan pruebas. 12 de abril de 2010: la Audiencia Nacional absuelve a los cinco directivos del diario Egunkaria acusados de pertenencia a ETA. 20 de enero de 2011: absueltos 20 miembros de la plataforma de electos Udalbiltza, se les acusaba de pertenecer o colaborar con ETA.

Cuarta pieza. 2 de julio de 2014: ya soy abogada, me siento en estrados con mi toga. La Audiencia Nacional notifica la condena a 20 dirigentes de las formaciones políticas Herri Batasuna-Batasuna-Euskal Herritarrok por considerarlas el «frente institucional» de ETA. Un año después, y tras una intensa vista de más de diez horas, el Tribunal Supremo confirma la sentencia. Junio de 2007: ETA rompe la tregua. Se reactivan las operaciones policiales contra las nuevas organizaciones del entramado de ETA. Más de 150 miembros son detenidos entre octubre de 2007 y septiembre de 2013. Seguimos con el puzle. 16 de septiembre de 2010: la Audiencia Nacional condena a penas de prisión a los acusados de pertenecer a Bateragune. Casi dos años después, el Tribunal Supremo rebaja sus penas pero confirma su integración en ETA.

Quinta pieza del puzle. 13 de enero de 2016: 35 miembros de la nueva Mesa Nacional de Batasuna, del PCTV y de ANV son condenados tras su confesión de haber trabajado al servicio de ETA.

Sexta pieza. Tras la absolución de 40 miembros de Segi, en mayo de 2015, la Audiencia Nacional condena a 7 miembros de esta organización por integración en organización terrorista.

Séptima pieza. 4 de febrero de 2016: se conoce la sentencia que absuelve a los cinco miembros de la organización Askapena de la acusación de trabajar para el aparato internacional de ETA.

Octava pieza. Abril y mayo de 2016: cinco y nueve miembros de Ekin son condenados tras aceptar que trabajaban al servicio de ETA.

A la espera de la celebración del último juicio, el resultado es el siguiente: 14 juicios y 10 sentencias condenatorias. Sentencias, que además del fallo condenatorio, contienen un relato de hechos probados fundamental para la construcción del relato del terrorismo de ETA y que confirman la tesis inicial de que ETA era más que los comandos, ya que constituía un complejo entramado político, financiero y social. O lo que es lo mismo, que confirman que sí, que todo era ETA.