Editorial-El Correo

  • La ofensiva de Irán en el estrecho, el eje de su resistencia según el nuevo líder supremo, revela el error de Trump al pensar en una ‘guerra exprés’

La decisión de Irán de concentrar el frente de guerra en el estrecho de Ormuz, destacado ayer como eje de la resistencia por el nuevo líder supremo en su primera declaración oficial, confirma que la capacidad de respuesta del régimen de los ayatolas a los ataques de Estados Unidos y de Israel es mucho mayor de la que hubieran imaginado inicialmente sus enemigos. La ofensiva iraní contra petroleros fondeados en este paso estratégico entre el golfo Pérsico y el Índico pretende estrangular la economía internacional. Un colapso que amenace también el bolsillo del ciudadano estadounidense. Es cierto que EE UU dispone de una producción propia de crudo para afrontar el embate contra sus aliados árabes en Oriente Medio y que la histórica liberación de reservas puede aplacar las consecuencias del bloqueo. Pero la escalada del precio de los carburantes que busca Teherán con esta operación de castigo afecta a todas las cadenas de suministro y surtidores de combustible del mundo.

Y eso es algo que sacude a la Casa Blanca y, particularmente, a las bases republicanas que esperaban de Donald Trump un ‘American Great Again’ dentro de casa y no en territorios de ultramar. Por eso las amenazas renovadas por Irán, a través de un mensaje supuestamente de Mojtaba Jamenei leído en la televisión iraní, mantienen la presión sobre este corredor energético. Todo pasa por Ormuz. Es el punto crucial de la guerra, un recodo de apenas 30 kilómetros en su parte más estrecha por el que se transportaban 20 millones de barriles de crudo al día antes de que explotara la crisis. El 25% de la producción del Golfo Pérsico va a parar por esta vía a China, situada por Estados Unidos en el disparadero en el pulso comercial que libra con el gigante asiático.

En su intento por extender el conflicto a todos los aliados de EE UU en la zona y agitar los mercados, Irán ha forzado a Trump a recular en su propósito de desplegar barcos de guerra hasta el estrecho para escoltar a sus petroleros. La «excursión» con la que el magnate ha definido la intervención de su país en Oriente Medio suena a cruel temeridad cuando los bombardeos conjuntos con Israel se iniciaron contra objetivos que incluyeron una escuela iraní en la que murieron 165 niños, presuntamente por falta de información actualizada. La escalada bélica revela el error de cálculo de Trump si pensaba en una ‘guerra exprés’ con Irán, obligado a presentar una prueba de vida de su nuevo líder en la batalla por el relato.