J. R. Alonso de la Torre-El Correo
- Antes de Trump, gobernar sin democracia te convertía en dictador y traficar con droga, te convertía en narcotraficante
Antes de Trump, gobernar sin democracia te convertía en dictador y traficar con droga, te convertía en narcotraficante. Tras Trump, la democracia no es trascendente y mover droga es secundario. Ambas categorías, las de sátrapa y narco, dependen de si tienes petróleo, minerales y tierras raras. Juan Orlando Hernández presidió el narco estado de Honduras y estaba condenado por narcotráfico a 45 años de prisión en Estados Unidos, pero fue indultado por Trump hace 39 días. Una semana antes de ese indulto, Trump recibía a Bin Salmán, príncipe heredero del régimen totalitario de Arabia Saudí, lo ensalzaba y lo exculpaba de cualquier acusación por el asesinato de Khashoggi, columnista del Washington Post.
Nicolás Maduro era un tirano y gobernaba un narco estado, pero su desgracia ha sido la riqueza petrolífera. En la justificación de su captura, Trump utiliza 27 veces la palabra petróleo y ya se anuncia la visita de 20 empresarios norteamericanos a Venezuela para analizar posibilidades de inversión. Si tu país posee tierras raras, minerales o petróleo, ya encontrarán un pretexto para actuar, sea Putin en Ucrania, Polonia o Georgia; sea Xi Jinping en Taiwán; sea Trump en Canadá, Venezuela o Groenlandia. Trump ya ha acusado a Europa de no respetar la libertad de expresión, antesala de la acusación de dictadura, y a Canadá de llenar de droga Estados Unidos.
El mundo de ayer estaba regido por el derecho internacional. En el mundo de hoy manda el negocio bajo el pretexto de la seguridad nacional. Ya no hay reglas y Europa, paraíso de los reglamentos, reacciona con tibieza, paralizada por el miedo hasta que vengan a por nosotros y a por nuestras posibilidades de inversión.