Jesús J. Hernández-El Correo
- La Fundación Buesa y Covite denuncian la «exhibición obscena» de Balbino Sáenz, Mikel San Argimiro y Xabier Atristain en la carrera de AEK
Un paso más en la polémica que envuelve este año la Korrika. Tres conocidos exetarras han portado el testigo a su paso por San Sebastián. Balbino Sáenz, Mikel San Argimiro y Xabier Atristain aparecen en las imágenes emitidas por ETB en una «exhibición obscena» que ha sido denunciada por Covite y La Fundación Buesa.
«Este es un ejemplo más de que la legitimación de ETA sigue presente en nuestras calles y lejos de ignorar estos hechos, es obligación de una sociedad que se considere sana, denunciarlos y condenarlos», ha criticado la Fundación Buesa. La entidad que recuerda al vicelehendakari asesinado por ETA ha asegurado que «nunca nos cansaremos de repetir que la deslegitimación ética, social y política del terrorismo de ETA es imprescindible para construir una convivencia basada en valores democráticos».
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También Covite ha cargado contra «las exhibiciones obscenas de apoyo a los etarras en la Korrika, todas ellas permitidas por la entidad organizadora, AEK». La principal asociación vasca de víctimas ha lamentado una estampa emitida por ETB de los tres exetarras con el testigo «mientras los corredores gritan ‘¡los presos vascos a casa!’».
Balbino Sáenz Olarra fue condenado a 108 años de prisión por el intento de asesinato de los exministros José Barrionuevo (condenado, a su vez, por su participación en los GAL) y Matilde Fernández; y por el atentado fallido contra dos furgones de la Policía. «Sáenz fue excarcelado gracias a una enmienda de Sumar incluida en la modificación de la Ley Orgánica 7/2014, aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos en el Congreso en octubre de 2024», recuerdan desde la entidad que preside Consuelo Ordóñez.
Mikel San Argimiro fue sentenciado por perpetrar un atentado con coche-bomba cerca del Santiago Bernabéu en 2002, poco antes celebrarse el ‘clásico’ Real Madrid-Barcelona. Hubo 22 heridos. «El mismo año perpetró una atentado contra la sede de Repsol en 2002. Además, intentó matar a los exministros Matilde Fernández y José Barrionuevo», destacan desde Covite.
Xabier Atristain fue condenado en 2013 a 17 años de prisión por pertenencia a banda armada terrorista y posesión de explosivos. Está en libertad condicional tras permanecer trece años en la cárcel. El Tribunal de Estrasburgo estimó un recurso de su defensa y declaró que no se respetaron sus garantías al no disponer de abogado en la incomunicación que se le impuso.
La estampa se produce apenas unos días después de que los colectivos de víctimas denunciasen que un niño, vestido con una camiseta con una foto del miembro de ETA Patxi Ruiz, había portado el testigo en el barrio pamplonés de La Chantrea. Considerado uno de los presos del sector duro de la banda, Ruiz fue condenado por el asesinato en 1998 del edil de UPN y exregidor de la capital navarra Tomás Caballero.
Tanto Covite como la Fundación Buesa han mostrado estos día decenas de ejemplos de fotos de presos etarras y muestras de apoyo a su excarcelación, lo que consideran «una legitimación de ETA a través de la petición de amnistía de sus presos que vuelve a exhibirse con total impunidad. Es muy grave que todo esto se siga repitiendo edición tras edición gracias a la total permisividad de AEK». A juicio de Covite »la Korrika es un escaparate propagandístico de EH Bildu y de los presos de ETA, con la complicidad total de la entidad organizadora, AEK. Lamentable, un año más».
Veto a CC OO
La 24ª edición de la Korrika, que partió de Atharratze y llegará el domingo a Bilbao, está marcada por el veto de la organización a la participación del sindicato CC OO, que ha provocado también que el PSE-EE anuncie que este año no acudirá. EH Bildu ha obviado la polémica, pero la coalición soberanista da plena validez a un artículo de ‘Argia’ que señaló a personas ligadas al sindicato. Y Pello Otxandiano llegó a hablar de «prácticas antidemocráticas y pseudomafiosas contra el euskera». Por su parte, CC OO denuncia un «apartheid social» por recurrir una veintena de OPE en las que consideraba que el conocimiento de euskera era «desproporcionado» e incumplía la ley. A pesar de haber ganado «muchos» de esos procesos judiciales, el sindicato sufre una campaña de señalamiento, con una docena de ataques a sus sedes.