Pablo Sebastián-Vozpópuli
- Un triunfo indiscutible de Donald Trump que relanzará su liderazgo en EE.UU. y en el mundo
El presidente Pedro Sánchez no ha condenado —como exige Sumar desde el interior de su Gobierno— el ataque de los Estados Unidos a Venezuela ni la captura y expatriación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, que serán juzgados en un tribunal de Nueva York por narcotráfico y tenencia de armas.
Lo que fue posible por una brillante y exitosa operación militar -que recuerda la caza de Ben Laden en Pakistán- dirigida por la CIA y realizada por fuerzas de comandos Delta del ejército americano. Lo que Donald Trump presentó como algo muy complejo y difícil de ejecutar, que ‘solo los Estados Unidos’ son de ejecutar con el éxito y la precisión, como la que se llevó a cabo en la madrugada del 3 de enero del nuevo año 2026 en Caracas. Un episodio que no va a tardar en plasmarse en un guión de la industria cinematográfica de Hollywood.
Y lo que confirmó que el espectacular despliegue aéreo y naval de EEUU en bases y aguas del Caribe no tenían como su primer objetivo los ataques a las lanchas de los traficantes sino preparar y escoltar, con su portaviones, el bombardeo de objetivos militares en Venezuela que precedieron a la captura de Nicolás Maduro y su esposa. Los que según Donald Trump, que siguió en directo por TV la operación, fueron ‘sacados de su dormitorio a arrastras’.
Cuestiones sobre las que el presidente Trump habló desde su residencia de Mar a Lago en Florida en una conferencia de prensa en la que se arrogó, y con razón, una importante victoria política y militar con la captura de Nicolás Maduro. Un triunfo indiscutible de Donald Trump que relanzará su liderazgo en EE.UU. y en el mundo, donde ahora nadie se acuerda de lo que se llamó la ‘legalidad internacional’.
Trump declaró su compromiso con el cambio de régimen en Venezuela para una transición ‘adecuada’ y anunció que va a ‘dirigir’ el país para lo que dice estar preparando un equipo de Gobierno. Porque, de lo contrario, si aparece resistencia al cambio político de Régimen, Trump anunció que en ese caso puede haber un segundo ataque militar muy superior al de la madrugada del pasado día 3, esencialmente en Caracas.
Sánchez huido
La captura de Maduro por Trump tiene asombrados a los protagonistas de la escena internacional. Mientras en España, en el Palacio de la Moncloa se han limitado a pedir ‘moderación, desescalada y responsabilidad’ en la crisis venezolana y a ofrecer a España como país moderador de la transición. Algo impensable por la complicidad que Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero (ahora desaparecido) mantuvieron con la dictadura de Nicolás Maduro.
Dictadura que marca una notable diferencia entre la agresión de Vladimir Putin a la democracia de Ucrania, desde hace ya casi cuatro años, con el ataque de Donald Trump a la dictadura de Maduro y su incierta transición para la que parece que Trump no contará con María Corina Machado porque la venezolana le quitó el Premio Nobel de la Paz.
Sánchez calla, se esconde y disimula, mientras los líderes europeos piden a media voz ‘respeto’ con la legalidad internacional, al tiempo que se da por acabado el mal llamado ‘orden internacional’. Aunque en el plano español tanto en Washington como Bruselas conocen la complicidad del presidente Sánchez con Maduro. Por lo que en Madrid empiezan a temer que la caída de Maduro deje al descubierto en Caracas las variadas andanzas políticas y económicas de Zapatero en Venezuela, lo que le abriría un nuevo frente de corrupción a Sánchez y al PSOE.
Sánchez esperaba un gran acontecimiento internacional o nacional para ganar tiempo y camuflar el paulatino hundimiento de su particular régimen autocrático de poder. Pero lo ocurrido en Venezuela, lejos de darle un nuevo respiro, ha complicado la ruinosa situación política, jurídica y electoral del presidente español.
El que se niega a adelantar las elecciones y dejar el poder al que se agarra con desesperación temeroso de que las urnas lo saquen ‘a arrastras’ de La Moncloa. Como los comandos Delta de Trump sacaron de su dormitorio ‘a arrastras’ a Maduro. El que por fin y, en la compañía de su esposa Cilia, ya viaja detenido a bordo de un buque de la armada americana, USS Iwo Jima, con rumbo al tribunal de Justicia, especializado en narcotráfico, de Nueva York.