Lo más reciente es la ausencia de Pedro Sánchez en la Pascua Militar. Lo comento en mi columna de The Objective, así como la enérgica invocación de Margarita, está linda la mar, en favor de la legalidad internacional tan vulnerada. No se recuerda a la ministra de Defensa abogando por el ordenamiento jurídico internacional, disparando a los manifestantes por los pistoleros motorizados, mientras la dictadura torturaba a sus ciudadanos en ese centro de iniquidad bolivariana que se llama El Helicoide. Tampoco ha exigido, ni ella ni sus iguales, la liberación inmediata de los 20 ciudadanos españoles apresados por el ex dictador de Venezuela. Ni por los casi nueve millones de venezolanos empujados al exilio. ¿Te acuerdas de lo que proclamaba Errejón, que los venezolanos comían tres veces al día gracias a la Revolución bolivariana?

Cristian Campos, que estaba en vena, comentaba este celo tan reciente por el Derecho Internacional: “Si el derecho Internacional no puede evitar que yo sea torturado en una celda del Helicoide, pero sí protege  a Maduro para que pueda seguir torturándome en el Helicoide, el Derecho Internacional, no solo no me sirve da nada, sino quye me está, digamos jorobando, que estamos en horario infantil. Por cierto, Donald Trump ha anunciado que va a cerrar el Helicoide, otra buena noticia.

Podemos cree que  Trump podría injerir en la elecciones de Castilla y León, según cuenta La Razón. Cristian Campos ratifica este temor: “Es cierto.  Yo he visto un escuadrón  de los Delta Force en Castrillo de los Polvazares”. Bueno, igual es que se acercaron atraídos por el famoso cocido maragato de Casa Maruja…

El día 5, víspera de Reyes, fue encontrado en los alrededores de Oyarzun el cadáver de Iván Apaolaza Sancho, preso terrorista que disfrutaba del tercer grado penitenciario y que practicaba el senderismo. Apaolaza fue el asesino del teniente coronel Blanco, que era el marido de mi querida Conchita Martín, el 21 de enero de 2000, la primera víctima después de la tregua de ETA. Fue detenido en Canadá en 2007 y extraditado, juzgado y condenado a 123 años de cárcel por la Audiencia Nacional en sentencia ratificada después por el Tribunal Supremo. La hija de Pedro Antonio Blanco y Conchita Martín, Almudena, a la que conocí cuando era niña, ha escrito en X a un tal Xabier Mugarza que no considera una buena noticia la muerte de Apaolaza: “Soy la hija de Pedro Blanco García, asesinado por la rata de Iván Apaolaza. No diré que me haya alegrado de su muerte, pero entenderás que para mí hoy, el mundo es un sitio un poqito mejor. Estas ratas brindaron con champán cuando mataron a mi padre. Yo no voy a desperdiciar una sola gota, pero sinceramente, personas como Apaolaza están mejor en prisión o en el infierno.”

Todas las cimas están bien puestas. Pastrana apostillaba: “Es la primera vez que un tercer grado para un etarra me parece beneficioso para la sociedad”.

Ramón de Veciana se sumaba al criterio: “Será que los derechos humanos no son derecho internacional, fruslerías del primer mundo”.

Oscar Santillana aportaba una condición necesaria: “Para que hubiera derecho internacional tendría que haber  una policía internacional que lo hiciera cumplir”

Antonio Pérez decía en X: el derecho internacional es el nuevo cambio climático.

La izquierda española, y con ella Margarita está linda la mar no parecen tener en cuenta que el chavismo se autoexcluyó del derecho internacional, como muy bien recuerdan Juan Pablo T E y Melquisedec Torres: ¿La extrema izquierda ya sabe que la República Bolivariana de Venezuela se retiró de la OEA en 2019 y de la Corte Internacional de Derechos Humanos en 2014?

Bruno Bimbi ha captado esta perla en las procelosas aguas de El País sobre el juez Alvin Hellerstein, ante el que ha comparecido Nicolás Maduro: “Hellerstein, que estudió Derecho en la Universidad de Columbia (Nueva York) comenzó su carrera como becario en el juzgado que ahora preside. Durante su carrera ha emitido sentencias bien fundamentadas y se ha esforzado por mantener una postura imparcial, a pesar de ser un reconocido miembro de la comunidad judía…”

Otelokip escribía en mi blog que “A la auditoría del PSOE sólo le ha faltada el visto bueno de Juan Carlos Monedero, contrastado experto en moneda única”. Este es uno los rasgos de más desfachatez que nos ha proporcionado esta gentuza. Juan Carlos Monedero cobró de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, los países del ALBA (Alianza Bolivariana para América Latina) la cantidad de  425.150 euros por el diseño de una moneda única para los países del ALBA. Entonces formaba parte de la Alianza Ecuador, que tiene la economía dolarizada desde enero de 2000, y por lo tanto no podía ser. Ecuador pidió salir del ALBA el 23 de agosto de 2018. «les molesta que en Podemos ganemos dinero porque lo usamos para mejorar el país» . Esto puede que sí, pero sin prisas de momento han mejorado la parte minúscula del país que forman Pablo Iglesias e Irene Montero.

Inés Martín Rodrigo publicaba un tuit en el que decía: “Eduardo Galeano publicó en 1971 ‘Las venas abiertas de América Latina’, libro que hoy sigue siendo tan actual como entonces”. A mí me pareció una basura, pero más documentada, nuestra querida Maite Rico respondía: Creo que la que está desactualizada eres tú, Ines Martín rodrigo y la desautoriza co n una cita del propio Galeano de 2014: «No volvería a leer Las venas abiertas de América Latina, porque si lo hiciera me caería desmayado».

Gulliver  nos regala una décima, que también puede llamarse espinela o quizá debería llamarse gullivera. Este año me he dirigido al Rey Melchor y confío mucho en que me traiga los regalos.

El día de Navidad

después de tomarme un trago

escribí a Melchor, Rey Mago,

con fervor y brevedad.

Le decía: “Majestad,

ante Vos mi ruego elevo,

tenéis concederlo a huevo:

Para Sánchez, poco voto,

algún preso más en Soto

y en Moncloa, colchón nuevo