- Los norteamericanos consideran ilegítimo al actual gobierno venezolano, pero lo necesitan
Pasado ya un tiempo prudencial, más de 48 horas, la euforia sobre la detención de Maduro y la supuesta caída del chavismo tras años de dictadura, la situación se ha convertido más en confusión que en claridad.
Hoy mismo toma posesión como presidenta del Gobierno Delcy Rodríguez. Se trata de una conspicua chavista, íntima amiga de la esposa de Maduro, Cilia Flores. A María Corina Machado y a Edmundo González no se les espera y el guion escrito por los norteamericanos les otorgan un papel para más adelante. Es más, el secretario de Estado, Marcos Rubio, habló con Delcy al poco tiempo de «extraer» al presidente para garantizar su posición en el proceso de transición que debe llevarse a cabo. Los norteamericanos consideran ilegítimo al actual gobierno venezolano, pero lo necesitan.
Permítanme que me cite, pero en una ocasión, allá por el 2016, tuve oportunidad de hablar personalmente con esta mujer, entonces ministra de Exteriores. Le hablé de la posibilidad de abordar una transición al estilo español. Se cerró en banda. Imposible. No veía esa solución. Su actitud entonces era más propia de una comunista vietnamita que la de una demócrata dispuesta a jugar su biografía en unas urnas que recogiesen la voluntad popular.
Delcy, además de ser famosa en España por sus maletas, es la hermana de Jorge Rodríguez, hijos ambos de un viejo comunista asesinado por la policía bajó el Gobierno de Carlos Andrés Pérez, y destacadísimos personajes de la Venezuela de estos últimos años.
La duda es si la nueva presidenta dio el beso de Judas a sus amigos o bien todo forma parte de una pantomima pactada. Cabe, finalmente, creer que la administración Trump posee una hoja de ruta que llevará a Venezuela a la ansiada democracia, arrumbada y destruida por el chavismo. Delcy y Jorge, por otro lado, son los dos mayores valedores de Zapatero. Si hay un pacto de inmunidad para ellos, también lo habrá para el expresidente español. Allí, claro, no en España, donde su protagonismo en otras operaciones lo está dejando en muy mal lugar.
En Venezuela el entorno de Maduro, Diosdado y Padrino, además de los hermanos Rodríguez, siguen vendiendo que la revolución continúa. La hoja de ruta trazada por Marcos Rubio tiene bastante sentido. Hay que ir a una transición, pero no se puede hacer de cualquier manera y sobre todo no se puede llevar a cabo si no se limpia el camino, de lo contrario sería un suicidio dejar solos a Edmundo y a María Corina.
Debemos tener en cuenta que las instituciones han estado dirigidas por lustros por el chavismo y sus principales cabecillas siguen ahí. Hay funcionarios entregados a la causa del delito organizado por los supuestos revolucionarios. El mal llamado socialismo del siglo XXI derivó en una actividad delictiva, vinculada con el narco colombiano y con el terrorismo de la extrema izquierda del país vecino y del mundo islámico. Representan a un régimen ilegítimo y a una estructura criminal.
La conclusión es que hoy, con la toma de posesión como nueva presidenta de Delcy Rodríguez, la de las maletas, comienza una etapa que debe concluir con unas elecciones libres, previo el desmontaje del chavismo. Eso solo lo pueden garantizar viejos chavistas sinceramente arrepentidos y con la vigilancia y apoyo activo en ese tiempo de los Estados Unidos.